Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los vecinos de Chamberí votan eliminar el carril bici del distrito

Con 30 votos a favor, frente a 20 en contra, los residentes piden revertir la iniciativa de Carmena en el espacio participativo del Ayuntamiento

El carril bici de la calle de Santa Engracia el pasado verano.
El carril bici de la calle de Santa Engracia el pasado verano.

Los vecinos del distrito de Chamberí lograron el lunes dar la vuelta a una de las medidas más polémicas del gobierno de Manuela Carmena. Para lograrlo, llevaron al foro local del distrito —el espacio puesto en marcha por Ayuntamiento para "profundizar en el carácter participativo de la democracia"— eliminar el carril bici de Santa Engracia, anular la peatonalización de Galileo y mejorar la iluminación. Y ganaron: 30 votos a favor y 20 en contra. La portavoz municipal, Rita Maestre, había rechazado en julio las 2.000 firmas que le presentaron porque eso debía decidirse en los foros. Y eso hicieron por sorpresa.

"El debate fue muy bronco, porque obviamente ellos [los afines al gobierno de Carmena] no se esperaban que los vecinos votasen ese tipo de medidas. Pero hicimos piña y logramos una mayoría bastante amplia", resume en conversación con EL PAÍS Alejandro González, uno de los residentes de Chamberí que se movilizó para la reversión de Galileo, cambiar el carril bici por un ciclo carril (sin separador de los coches) y mejoras en la iluminación de Gaztambide. La eliminación del carril bici (de 2,2 kilómetros de longitud) costaría unos 500.000 euros. La construcción de esta vía se presupuestó en 1,4 millones.

Los foros locales son lugares donde pueden participar los residentes y asociaciones. Fueron creados por el actual gobierno municipal y su labor es vehicular los deseos vecinales. Las propuestas de estos organismos no son vinculantes, aunque Carmena aseguró que pretende tener en cuenta esas iniciativas, consideradas "la voz directa de los vecinos".

"Más espacio para los coches cuando no circulen ciclistas"

El carril bici segregado de la calle de Santa Engracia fue una iniciativa novedosa para la ciudad donde domina el ciclocarril (bicis y vehículos a la vez). Sin embargo, la propuesta que votaron 30 vecinos el lunes postula volver a ese modelo "permitiendo que se gane un carril de circulación para los coches cuando no circulen ciclistas y que se preserven los derechos y seguridad de los ciclistas cuando decidan tomar esta vía".

El carril bici de Santa Engracia ha sido criticado en estos meses por algunos vecinos que consideran que genera atascos y son pocos los ciclistas que lo usan. El pleno de Chamberí instó al gobierno municipal a encargar un estudio sobre la vía.

Ahora, sin embargo, los residentes temen que el equipo de Carmena frene sus aspiraciones. "La verdad es que ahora tememos que nos lo intenten parar los técnicos municipales", resume González, quien señala que el procedimiento prevé una formalización de la propuesta y una fase de evaluación por parte de los técnicos del Ayuntamiento. Si la consideran viable, se vuelve a votar (en mayo como parte de los presupuestos participativos dotados con 100 millones) y se convierte en vinculante.

"Los vecinos de Chamberí hicieron el lunes una enmienda a la totalidad a las actuaciones del gobierno de Manuela Carmena en el distrito a través de los propios sistemas de participación que puso en marcha Ahora Madrid", reflexiona Almudena Díaz, portavoz de Chamberí Se Defiende. Esta asociación surgió durante el mandato de Carmena para protestar contra algunas iniciativas que, en su opinión, están dificultando la vida en la zona.

De hecho, no es la primera vez que los residentes de Chamberí critican las apuestas de la coalición de gobierno (formada por Podemos, IU, Equo y Ganemos). Cuando por ejemplo el ex concejal de distrito, Jorge García Castaño, y el delegado de Urbanismo, José Manuel Calvo, ambos de Podemos, impulsaron el "experimento" de la peatonalización "táctica" de Galileo (cerrar el tráfico en 70 metros de calle y colocar en la calzada mobiliario urbano), pidieron una consulta. Algunos vecinos denunciaron que el proceso participativo que se realizó para justificar la obra "no lo conocía nadie" y que solo votaron 34 personas (de los que 21 fueron a favor, y muchos dudaron que todos fuesen residentes).

Luego, este diario descubrió que los socios de la empresa adjudicataria (Hécate) del proyecto habían colaborado en el programa electoral de Ahora Madrid. Y en pocos días los residentes recogieron más de 2.000 firmas para revertir ese planteamiento. Lograron una mayoría en el pleno de distrito e, incluso, en el pleno municipal (les apoyó el PP, el PSOE y Ciudadanos), pero el gobierno local siempre se negó a revertir integralmente la propuesta (solo volvió el tráfico). Además, rechazó celebrar una consulta, tal y como pedían los residentes, remitiéndoles a utilizar la web municipal y los foros locales. "Si quieren una consulta, tienen en su mano hacerlo", dijo Maestre en julio del año pasado, reivindicando la apuesta de Ahora Madrid por la participación.

El carril bici de Santa Engracia es otra medida polémica. Se trata de una vía segregada que va desde Alonso Martínez a Cuatro Caminos que, sin embargo, no todos ven con buenos ojos. Chamberí Se Defiende, por ejemplo, criticó que el tráfico se vea afectado de manera negativa por la reducción de un carril para coches. Otra asociación, El Organillo, apoya políticas ciclistas en el barrio, pero pide que se evalúen, y Corazón Verde Chamberí sí cree que es una medida necesaria.

Tras la votación del lunes, los vecinos críticos con este carril bici exigen que se respete su voto. Si los técnicos del Ayuntamiento no ponen pegas, esta iniciativa entrará a formar parte de las propuestas sobre los presupuestos municipales, con la seria posibilidad de convertirse en una obligación vinculante para una formación, como Ahora Madrid, que cree en la democracia participativa.

Más información