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La Virreina más reivindicativa

Arquitectura urbana, LGTBI y fotografía histórica catalana, ejes del nuevo programa

Una obra Natalie Bookchin.
Una obra Natalie Bookchin.

Trece exposiciones, una concebida especialmente para la web, y un intenso calendario de actividades, articulan la nueva temporada de la Virreina Centro de la Imagen, marcada por los conflictos políticos y sociales de nuestro entorno más próximo y la celebración del 50 aniversario del Mayo del 68. Tras plantear las líneas directrices del centro, en su segunda temporada el director Valentín Roma se dedica a consolidar la identidad de la Virreina y su papel en la cartografía artística barcelonesa, con un conjunto de propuestas reivindicativas que abordan diferentes aspectos de la realidad local en relación con el contexto internacional.

La temporada arranca con Máquinas de vivir, una ambiciosa exposición sobre arquitectura urbana que aborda las diferencias entre vivir y habitar a través de obras muy significativas, que van desde Le Corbusier hasta los polígonos de viviendas. Será la primera de tres muestras sobre la evolución arquitectónica de la ciudad desde una perspectiva íntima y política a la vez, que comprende Ángeles nuevos de Jorge Ribalta, una cronología fotográfica al revés de la reforma de plaza de la Garduña que perturbó el barrio entre 2005 y 2017 y una monográfica de Ignasi de Solà-Morales, que según Roma “representa la memoria institucional viva de la ciudad”.

'Mono Loco' de Kikol Grau.
'Mono Loco' de Kikol Grau.

Otro de los ejes tratará la imagen en sus múltiples vertientes, centrándose en la recuperación de la historia de la fotografía en Cataluña, protagonista en junio, de una muestra comisariada por Cristina Zelich y Pep Rigol, que ilustra el recorrido de la fotografía creativa desde 1973 con la apertura de Spectrum, la primera galería de España especializada en este medio, hasta la organización de la primera Primavera Fotográfica en 1982.

La imagen se combina con el tercer eje de la programación, la búsqueda de nuevas formas de vida alternativas a la normalidad impuesta, en One year women’s performance de Raquel Friera (Barcelona, 1974). Como otros artistas que por motivos diversos han documentado aspectos de su vida a través de una fotografía diaria, Friera intenta visibilizar el trabajo inmaterial de las mujeres, recogiendo las imágenes de doce ciudadanas que a lo largo de un mes se inmortalizan tras realizar una labor considerada femenina.

Las problemáticas de género tienen un papel destacado en un programa, que dedica una muestra al movimiento LGTBI y sendos proyectos monográficos a dos protagonistas de la poética transgender: la transexual argentina Duen Xara Sacchi y la chilena de origen alemán Lorenza Böttner, nacida Lorenz y prematuramente fallecida a causa del SIDA a los 33 años. Böttner, que perdió los brazos en un accidente cuando tenía ocho años, se dedicó a pintar con la boca y los pies y a defender los derechos de las personas con discapacidades. “Mariscal se inspiró en Lorenza para el personaje de Petra. A ella le gustó tanto que durante la ceremonia inaugural de los juegos paralímpicos desfiló con el disfraz de la mascota”, explica Roma.

Los objetos de Mar Arza y los proyectos sobre las paradojas de las nuevas tecnologías de Natalie Bookchin, pionera del arte digital, completan un calendario que incluye una muestra sobre los fondos de la distribuidora de vídeo Hamaca, concebida especialmente para la web de la Virreina y la primera mostra antológica sobre la trayectoria del realizador audiovisual Kikol Grau. El centro arropa sus exhibiciones con una intensa agenda de actividades, programas públicos, publicaciones y plataformas estables de reflexión y creación. Roma no se ha mostrado preocupado por la disminución de visitantes, que han pasado de 92.772 en 2016 a 88.920. “Estamos muy satisfechos con el resultado del año pasado. El computo tiene en cuenta solo los visitantes de las muestras, mientras que alrededor de la Virreina gravitan muchos más usuarios. Sólo las cinco plataformas de producción de imaginario social reúnen más de 150 personas cada una”, concluye el director.