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Los Mossos rescatan en Reus a un hombre secuestrado por una banda de traficantes

La víctima sufrió torturas y malos tratos en un zulo en una finca rural escondida

El Grupo Especial de Intervención (GEI) de los Mossos d'Esquadra rescató este lunes en Reus a un hombre que había sido secuestrado por una banda de traficantes de drogas. Son tres los detenidos en relación con el rapto. La víctima había sufrido torturas y malos tratos durante su cautiverio. El secuestrado es un joven vecino de Reus que, supuestamente, fue capturado junto a un compañero suyo durante el fin de semana. La investigación condujo a la policía a concluir que tras el secuestro podría haber un ajuste de cuentas por un tema relacionado con el tráfico de estupefacientes. De hecho, los Mossos no tardaron en averiguar que quien estaba detrás del secuestro eran varios miembros de un grupo conocido por la policía por sus negocios con las drogas.

Los secuestradores exigían el pago de un rescate económico para liberar a los dos rehenes y fue entonces cuando la Unidad Central de Secuestros de los Mossos decidió tramar un plan para lograr liberar a los dos retenidos. Se trataba de hacer creer a los secuestradores que, efectivamente, iban a cobrar el dinero. Se concertó una cita telefónica para realizar el intercambio en un polígono industrial de Reus y fue entonces, al localizar el vehículo de los supuestos secuestradores, cuando los agentes de la unidad de élite de los Mossos entraron en acción para rescatar a las dos víctimas. En realidad, dentro del coche había solo uno de los secuestrados porque el otro había sido liberado un rato antes. La banda tenía su zulo en una escondida finca rural, próxima a la carretera que conecta Reus y Falset.

Hace dos semanas la Guardia Civil informó de un operativo similar de rescate en Tarragona por un caso parecido. En aquella ocasión, un grupo criminal con base en el sur de Francia trataba de conducir desde Alicante hasta territorio francés a un hombre que habían secuestrado en Rentería (Guipuzkoa). Amenazaron a la familia con matar al rehén si no pagaban un rescate económico. La Guardia Civil desbarató la operación al interceptar a la altura de L'Arboç (Alt Penedès) el coche en el que los secuestradores trasladaban a la víctima. En aquella ocasión, el móvil del secuestro también era una disputa por el tráfico de drogas.