Ernest Maragall ataca al Estado en la apertura de la legislatura catalana

El presidente de la Mesa de Edad acepta que los diputados en prisión puedan delegar el voto

Ernest Maragall durante la votación de presidente del Parlament.MASSIMILIANO MINOCRIundefined

La nueva legislatura del Parlamento catalán ha comenzado esta mañana con una dura intervención del presidente de la Mesa de Edad, Ernest Maragall (ERC) que ha aprovechado su condición de presidente provisional para arremeter duramente contra el Estado, las instituciones y la situación política provocada por la aplicación del artículo 155 de la Constitución. En un discurso nada habitual en este tipo de sesiones  ha acusado al Estado de “no saber ganar; sabe derrotar; no sabe compartir, solo humillar y castigar”. El exconsejero ha querido poner de relieve la anómala situación que vive el Parlament y ha querido denunciar la ausencia del expresidente de la Generalitat y de los consejeros destituidos, unos, ha recordado, “en el exilio y otros en prisión”. El presidente de la Mesa de Edad ha aceptado  que los diputados en prisión puedan delegar el voto. Inés Arrimadas, líder de Ciudadanos, y el PP han pedido una reconsideración, pero Maragall se ha negado y ha dado paso ahora a la elección del presidente del Parlament. “Hemos empezado con mal pie y asistido a un mitin de ERC que no se corresponde a la sesión del Parlament. No creo que ser presidente de la Mesa de Edad le faculte para hacer un mitin de ERC”, ha dicho Arrimadas.

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La Mesa de Edad que preside es un órgano provisional hasta el nombramiento de la Mesa de una legislatura, y Maragall la encabeza por ser el diputado más mayor (75 años): junto a él, la forman los diputados más jóvenes, que son Rut Ribas (27 años) y Gerard Gómez del Moral (28 años).

Maragall ha afirmado para empezar que él no debería estar ocupando ese puesto en una clara alusión a las elecciones del 21 de diciembre convocadas en virtud del 155, que su partido sigue considerando ilegítimas. “Siento una acumulación de indignación frente a las agresiones que vivimos y una suma de razón y razones por esta Cataluña que no se rinde y no se resigna para construir un país libre y digno”, ha señalado. “No debería estar aquí. Deberían estar los que no están”, ha dicho recitando el nombre de los ocho consejeros huidos y encarcelados cuyo asiento ha aparecido con un lazo amarillo.

Maragall ha señalado que lo ideal sería que a raíz del 1 de octubre se hubiera abierto una mesa de diálogo entre el Estado y la Generalitat para "verificar democráticamente el conflicto". “Es una normalidad que no renunciaremos. Cataluña es un sujeto político con derecho a gobernarse”, ha agregado insinuando la involución democrática tras recordar que Josep Tarradellas presidió la sesión constitutiva del Parlament cuando se restauró tras la llegada de la democracia entroncando con la legalidad republicana.

“El Estado prescinde del diálogo y respeto. Seguiremos, y seguiremos aprendiendo, mediremos nuestras fuerzas y mediremos mejor las del Estado; lo que podemos esperar de Europa y lo que no puede esperarse de sus Estados. Voy acabando”, ha afirmado Maragall entre los aplausos de los diputados de Ciudadanos, atónitos ante la intervención del exeurodiputado. “Seguiremos con resistencia e inteligencia. Este país será siempre nuestro”, ha concluido.

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