Turbulencias en el turismo sanitario a causa del ‘procés’

La Agencia Catalana de Turismo niega un descenso de pacientes, pero algunos centros advierten de una caída de visitas del 20%

La crisis catalana no ha dejado indiferente a ningún sector económico. Tampoco al turismo sanitario en Barcelona que, pese a moverse por otros derroteros más allá de las dinámicas del mercado —en ocasiones, no es un turismo voluntario, sino que interfiere una necesidad personal urgente de curación, por ejemplo—, ha empezado a acusar un descenso de las personas que llegan a Barcelona para tratarse en alguna de las clínicas privadas que ofrecen estos servicios. La Agencia Catalana de Turismo niega la mayor, pero algunos centros advierten de una caída de visitas en torno al 20% por la crisis política catalana.

L'Hospital Quirón.
L'Hospital Quirón.MASSIMILIANO MINOCRI

Barcelona se ha convertido en un polo de atracción de turistas-pacientes y recibe a unas 20.000 personas al año para someterse a algún tratamiento médico —desde oncología y oftalmología hasta cirugía estética— en la veintena de centros sanitarios privados que ofrecen este servicio. La oferta del turismo médico en Barcelona se aglutina alrededor de la marca Barcelona Medical Destination, formada por dos asociaciones de clínicas —Barcelona Medical Agency y Barcelona Centre Medic— y coordinada por la Agencia Catalana de Turismo. Varios centros del grupo Quironsalud, la clínica oftalmológica Barraquer, el Instituto Guttmann de neurorehabilitación y el pediátrico Sant Joan de Déu, entre otros, se agolpan bajo esta marca, impulsada en 2016 para promocionar la oferta sanitaria.

El turismo médico es, según la Agencia Catalana de Turismo (ACT), un mercado creciente. Incluso, pese al proceso independentista. “No se ha percibido una afectación específica. Sigue la tendencia creciente y estamos en plena ampliación del mercado. La evolución de la actividad es en positivo”, apunta Patrick Torrent, director ejecutivo de la ACT.

El perfil del turista-paciente que llega a Barcelona

La mayoría de los turistas-pacientes que llegan a Barcelona proceden de Rusia. “Somos más competitivos en tratamientos más complejos. En la parte de estética, por ejemplo, a nivel de oferta, hay países que dan mejores precios”, sostiene Torrent. Según Llovera, el 40% de las 20.000 visitas anuales son de oftalmología, sobre todo procedentes de países árabes. Entre 5.000 y 6.000 pacientes llegan para tratamientos de cirugía estética. Un 25%, especialmente de procedencia europea, recurren a terapias de reproducción asistida y otros 2.000 pacientes a urología y oncología. “También tenemos peso en trasplantes y cardiología, en traumatología y ortopedia y en neurorehabilitación porque la Guttmann es un referente mundial e incluso trabaja con ejércitos que vienen a tratarse las heridas”, añade Torrent.

En la misma línea que Torrent, que señala un crecimiento en el sector “de un dígito” —no concreta cuánto—, se posiciona el grupo Quironsalud, que tiene varias clínicas como la Teknon y la Dexeus, dentro de la Barcelona Medical Agency. Una portavoz indica que no se ha detectado ninguna caída de pacientes extranjeros. Tampoco Barnaclínic, el brazo privado del hospital Clínic, acusa este descenso de visitas.

Agustín Ballesteros, el presidente de la Clínica IVI Barcelona, especializada en reproducción asistida, asegura que ha estado mirando las dinámicas de mercado “con preocupación” durante la crisis catalana pero “sorprendentemente, no ha habido un retroceso en la actividad y la tendencia sigue siendo creciente”. “La reproducción asistida es muy distinta de otras especialidades. Tiene una demanda más estable y el IVI tiene una imagen de marca muy potente por sí solo y no le afecta tanto. Durante la crisis económica tampoco hubo una disminución”, justifica. El Institut Guttmann tampoco ha registrado descenso de pacientes, aunque una portavoz señala que, en su caso, “el proceso de admisión es muy largo y nadie se echa atrás después de varios meses de gestión”.

Sin embargo, estas apreciaciones chocan con la contundencia con la que se expresa Gonçal Llovera, responsable de la Clínica Diagonal y presidente de la asociación Barcelona Centre Medic, que aglutina una decena de centros. “La tendencia era de crecimiento y ahora no lo hay. Ha habido más anulaciones o no aceptaciones por no venir a Cataluña, sobre todo por parte de personas de otras partes de España. Hay una reacción de rechazo para venir a Cataluña que también tiene un componente más sentimental”, sentencia Llovera, que cifra en una caída del 20% el turismo de otras partes de España y en un 10% las visitas de extranjeros. El director de la Clínica Diagonal vincula el descenso a la crisis política y señala que afecta especialmente a los tratamientos menos inmediatos, como la cirugía estética, donde no hay un riesgo vital inminente.

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Caída de pacientes del 20%

Ignacio Elizalde, director gerente de la Clínica Barraquer, uno de los centros oftalmológicos más importantes de España, explica: “Han caído un 30% los pacientes procedentes de España y un 20% la población extranjera y es por la situación que vive Cataluña. Lo sabemos porque hemos recibido llamadas de personas del resto de España que nos lo han dicho, que prefieren esperarse”. Elizalde asegura que si la actividad no ha bajado en términos globales es porque han tenido “mucha demanda de Cataluña. La actividad no habrá bajado pero la procedencia del paciente, sí”. El gerente de la Barraquer cifra sobre el 20% la caída global del turismo sanitario en el sector privado. “La solicitud de visitas nuevas ha bajado. También revisiones de control anual y reservas para cirugía”, agrega.

Lloveras añade, además, que “en los últimos años ha habido un aumento significativo de operadores de este tipo de servicios que contactan con los pacientes en sus países de origen”. Este auge de compañías puente entre las clínicas y los turistas-pacientes, asegura, “parece ser que también ha sufrido un freno”. Torrent, por su parte, insiste en que le “sorprende” la alerta por un retroceso del turismo sanitario a causa del procés e insiste en que “la marca de Barcelona Medical Destination sigue en vigor y la dinámica es ascendente con un crecimiento paulatino”.

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Sobre la firma

Jessica Mouzo

Jessica Mouzo es redactora de sanidad en EL PAÍS. Es licenciada en Periodismo por la Universidade de Santiago de Compostela y Máster de Periodismo BCN-NY de la Universitat de Barcelona.

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