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PP y PSOE se alían para cambiar el gobierno en Rascafría

Los concejales socialistas votan a favor de la moción a pesar de que la dirección regional les indicó lo contrario

Sergio Cañil, de pie, durante su intervención en el pleno. A la derecha, de gris, la alcaldesa saliente.
Sergio Cañil, de pie, durante su intervención en el pleno. A la derecha, de gris, la alcaldesa saliente.

Rascafría tiene desde este lunes nuevo alcalde: Sergio Cañil, de Como Quieres Rascafría (CQR). Esta formación local presentó el 6 de noviembre una moción de censura junto a PSOE y PP para desbancar a Beatriz Aguirre, de Candidatura Vecinal Rascafría-Oteruelo (CVRO), con el objetivo de “revertir la situación de abandono general que sufre el municipio”. Aguirre, que ha estado gobernando en minoría desde 2015, cree que los partidos que presentan la moción tratan de privatizar el agua, algo que estos han negado. También ha criticado con dureza a los concejales socialistas por apoyar la propuesta pese a no contar con el respaldo de su dirección regional, que ya ha anunciado que les abrirá expediente y podría expulsarles del partido.

El pleno ha comenzado a la hora programada, justo al mediodía, y ha durado una hora. La oposición argumentó en su moción que era “tiempo de integración y pluralidad” y que había que “pensar más en el interés general que en el particular”. Han explicado que dan el paso por “la situación de gravedad” que padece la localidad, en pleno Valle de Lozoya. Para Aguirre se trata de un “juicio de valor” y destaca que en ningún momento se ha explicado cuál es la situación tan grave que vive Rascafría, de 1.700 habitantes.

Cañil, un ingeniero de Telecomunicaciones de 24 años, esgrime que “CVRO no ha ejecutado ni el 10% del plan de inversiones de la Comunidad; existe una alta tasa de paro; se incumplen mociones y el pueblo está sucio, a pesar de ser un referente turístico”. En su opinión, la moción de censura pudo haberse evitado en mayo, cuando su partido solicitó la dimisión de la alcaldesa y que CVRO eligiera a otro de sus concejales para relevarla. Cañil ha explicado que han ofrecido una concejalía al equipo de Gobierno saliente. Lo confirma Aguirre, que ha declinado el ofrecimiento. Este periódico no ha obtenido la versión de los ediles socialistas ni tampoco la de Enrique Pérez Boas, del PP, que ha alegado encontrarse reunido.

Gestión del agua

Aguirre ha criticado a su sucesor, que era el número cinco de la candidatura de CQR (dimitieron cuatro compañeros que lo precedían). “Cañil ha estado más preocupado de su interés que del general. Se fue un año de Erasmus y ha permanecido ausente de las decisiones municipales”. El nuevo alcalde señala que para presentar proyectos no hace falta estar en Rascafría. Candidatura Vecinal Rascafría-Oteruelo (CVRO) obtuvo cuatro concejales en las elecciones municipales de 2015 y ha gobernado desde entonces en minoría. Como Quieres Rascafría consiguió dos concejales, el PSOE otros dos y el PP uno. Los cinco se han unido para apartarla del poder. Argumentan que “durante más de dos años el equipo de Gobierno se ha negado a cumplir las mociones aprobadas en el pleno”, una acusación que rechaza Aguirre.

“En Rascafría solo tenemos agua y bosque. No tiene sentido que nos cobre el agua el Canal de Isabel II”, ha remarcado Aguirre. Considera que la apartan de la alcaldía para “entregar la gestión del agua” al ente supramunicipal, aunque “el municipio dispone de la infraestructura necesaria”. CVRO surgió precisamente de una plataforma ciudadana creada en 2013, cuando el gobierno de Ana García Masedo (PSOE) suscribió un convenio con el Canal de Isabel II para que se ocupara de la gestión del agua. Los vecinos se echaron a la calle y presionaron a García Masedo, que rescindió el acuerdo en mayo de 2014 tras organizar una consulta ciudadana en la que el 72% de los votos fueron favorables a remunicipalizar la gestión del agua. “Espero que los partidos que han presentado la moción respeten eso”, ha subrayado Aguirre. Cañil ha tildado la declaración de “ridícula”. “La gestión del agua está en los tribuales porque el Canal de Isabel II consideró que no se habían respetado los convenios. No se puede tocar algo que está judicializado”.

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