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Colau busca fórmulas para que los turistas paguen más en el metro

El 15% de los usuarios del suburbano de Barcelona son visitantes y representan el 30% en verano

El metro de Barcelona en la estación de plaza de Espanya.
El metro de Barcelona en la estación de plaza de Espanya.

El gobierno de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, busca fórmulas para revisar la política tarifaria del transporte público con el objetivo de que los turistas paguen más. El consistorio ha realizado un estudio que constata que los turistas son el 15% de los usuarios del metro y que utilizan sobre todo (el 63%) la T-10, el título más subvencionado. La idea es aplicar las nuevas tarifas a través de la futura T-movilidad. Un sistema que premiará a los usuarios recurrentes, que pagarán menos, y penalizará a los esporádicos, que pagarán más.

Los concejales de Movilidad, Mercedes Vidal, y Turismo, Agustí Colom, presentaron ayer la Estrategia de Movilidad Turística, que a partir de un estudio sobre cómo se desplazan los turistas lanza una batería de 12 propuestas de actuación. Entre ellas, la citada revisión de las tarifas del transporte público, repensar el servicio del bus turístico, promover el taxi compartido o que los autocares turísticos tengan que pedir una autorización obligatoria para entrar y estacionar en la ciudad, a través de la que se podría aplicar una tasa a los llamados “excursionistas” las personas que visitan la ciudad sin pernoctar en ella.

Son propuestas, todas ellas con un incierto calendario de aplicación: “Algunas están solo esbozadas y otras ya ejecutadas”, respondió la concejal de Movilidad. Entre las ya implantadas figuran las nuevas normas de circulación para los vehículos de movilidad personal o la liberación de espacio para peatones en las aceras bajando las terrazas de los bares a la calzada, como la Sagrada Família.

El estudio cuantifica en 170.000 personas la media de visitantes diarios a la ciudad: entre los que se quedan a dormir y los que pasan el día. Estos visitantes hacen una media de 3,9 desplazamientos al día. En total, 600.000, que representan entre el 10% y el 15% de los desplazamientos internos por la ciudad, y hasta el 20% de los de personas que vienen de fuera. En agosto o cuando atracan cruceros, los desplazamientos diarios de turistas son 800.000.

45% de trayectos, a pie

Los turistas se mueven sobre todo andando (el 45% de los desplazamientos), en metro (el 32,7%) y en taxi (4,9%) y bus (4,8%). “Predominan los modos más sostenibles”, celebró Vidal. Solo en metro, de media los visitantes hacen 196.000 viajes de metro al día (240.000 en los días punta). De media los turistas representan el 15% de los viajeros del metro, pero en temporada alta el porcentaje asciende al 30%. Y hay 10 estaciones próximas a puntos de interés turístico donde los turistas son la mayoría del pasaje, un 66%.

En Barcelona, los usuarios del transporte público pagan solo el 46% de su coste, y el 54% restante es subvencionado. “La movilidad turística debe corresponsabilizarse y cofinanciar el transporte púlico”, afirmó el concejal de Turismo. La regidora de Movilidad, añadió: “Hacemos un elevado esfuerzo para que el transporte público sea asequible, deberíamos tender a que los usuarios no recurrentes del sistema pagaran más, ir hacia una tarificación donde los turistas puedan pagar el coste total que genera su movilidad, no un coste subvencionado”.

Vidal y Colom subrayaron también que los títulos que son solo para turistas, como la tarjeta Hola Barcelona, “tienen poca penetración”, la utiliza solo un 12,3% de los turistas. Aunque han crecido un 20% en el último año, un aumento que se explica porque incluye el billete al aeropuerto con la línea 9, un trayecto no incluido en la T-10.

Además de la revisión tarifaria del transporte público y la autorización y tasa para los autocares, las propuestas de actuación incluyen cuestiones como la gestión de la movilidad de grupos de visitantes a partir de señalización, paradas de transporte, gestión de colas o reservas anticipadas; promover y facilitar desplazamientos a pie; potenciar ofertas turísticas en el transporte público en horas valle (las que no son hora punta; regular el uso que los guías con grupo hacen de los autobuses regulares (como los que van al Park Güell); evitar que las rutas del bus turístico se solapen con las regulares y fomentar la intermodalidad; reforzar el sistema ferroviario como puerta de entrada a la ciudad.

Taxi compartido

El taxi es el tercer sistema con el que los turistas se mueven por Barcelona y, en este sentido, otra de las propuestas es introducir el servicio de taxi compartido, además de flexibilizar horarios en temporada alta o coincidiendo con grandes eventos, como las ferias. La concejal Mercedes Vidal aseguró que la idea del taxi compartido es una demanda del propio sector. “Nos aportaría mayor ocupación de los vehículos y beneficio para el propio taxista”, afirmó, sin dar más detalles.