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Dos drones vigilan las fiestas de Las Rozas

La Policía Local contrata a una empresa especializada en aeronaves teledirigidas para controlar el recinto ferial

Uno de los drones hace un vuelo experimental en el recinto ferial de Las Rozas. Ampliar foto
Uno de los drones hace un vuelo experimental en el recinto ferial de Las Rozas.

Dos pequeños drones se han convertido este pasado fin de semana en una atracción más del recinto ferial de Las Rozas (94.400 habitantes). Estos artefactos estaban estacionados en un pequeño helipuerto azul de 25 metros cuadrados, acotado por vallas de protección, listos para despegar en caso de que se produjera algún incidente grave. La Policía Local contrató a una empresa especializada en esos vehículos aéreos no tripulados para vigilar la zona de conciertos y el espacio dedicado a los más jóvenes.

Los drones se hallaban en la entrada sur del recinto ferial, junto a la caseta de los servicios de emergencia. El helipuerto, con una llamativa H y con la palabra Policía en un lateral, estaba señalizado con seis luces azules, similares a la que utilizan los vehículos policiales camuflados. Justo en medio, se hallaban los dos pequeños drones, de 1,2 y 1,3 kilos de peso, capaces de ascender hasta los 120 metros y con una autonomía de vuelo de entre 20 y 35 minutos. Uno de ellos estaba dotado con dos cámaras: una de infrarrojos y otra de transmisión de imagen. El otro disponía de una cámara con tecnología 4K (la de mayor resolución del mercado en la actualidad).
Según el jefe de la Policía Local, Manuel López, los drones solo pueden volar sobre las personas, los edificios o de noche con la legislación actual cuando se produce una emergencia importante.

Los aparatos pueden elevarse hasta los 120 metros

Pero, ¿quién determina ese alcance y manda que despeguen las aeronaves? La respuesta es inmediata: el jefe de bomberos o el propio mando policial. “Los pilotos tienen que recibir nuestra orden para levantarlos y empezar a transmitirnos las imágenes. Lo deseable es que no tengan que volar nunca, lo que significa que no se ha producido nada muy grave”, reconoce López.
Este dispositivo de vigilancia aérea se une a tres cámaras de seguridad de alta resolución instaladas de manera fija en el llamado recinto de la juventud, al que acuden adolescentes para escuchar música de varios djs hasta las seis de la madrugada. Esta área tiene una capacidad para más de 11.000 personas y un sistema informático de recuento automático para no sobrepasar el aforo máximo.

Mientras miles de personas entraban y salían de la feria, los pilotos Javier Rodríguez y Fernando Fernández, dos policías en excedencia pertenecientes a la empresa Drone4Work, se encontraban en el recinto vallado, a la espera de ser requeridos. “La visión que puede dar un dron permite que la policía sepa dónde tiene que actuar en caso de que se produzca una pelea o una avalancha. Además de recibir la imagen en nuestro monitor, también llega a sus pantallas y se graba como prueba judicial”, explicaba Fernández, que es además el presidente de la Asociación Española de Pilotos para la Seguridad y Emergencias (Aeporse). “Desde el aire podemos ver cosas que pasan completamente inadvertidas para los que están actuando sobre el terreno. Como podemos tomar bastante altura, muchas veces ni se dan cuenta de que estamos sobrevolándolos”, añade su compañero Javier Rodríguez, que recuerda que España se encuentra en el nivel 4 por alerta terrorista.

Los drones que estaban en Las Rozas ya habían intervenido en otros hechos importantes ocurridos en la región. Los dos pilotos tomaron imágenes del incendio del vertedero ilegal de ruedas de Seseña y Valdemoro ocurrido el 13 de mayo de 2016, en el que quedaron reducidos a cenizas millones de neumáticos. Además, acudieron al fuego de una planta especializada en residuos industriales en Arganda del Rey el pasado 4 de mayo. En aquella ocasión, el denso humo y la presencia de un helicóptero de los bomberos de la Comunidad de Madrid dificultaron el vuelo. El vídeo que tiene la empresa para la formación de pilotos permite ver cómo evolucionaron las llamas y las dificultades para su extinción, dado el material —disolventes— que estaba ardiendo. Más recientemente, también grabaron en el incendio de una planta de reciclaje de Fuenlabrada que generó el pasado 2 de septiembre una nube tóxica en los municipios limítrofes.

Las imágenes que graban se aportan al juez en caso
de disturbios


Pero los drones no solo han intervenido en fuegos. Han vigilado el paso de la Vuelta Ciclista a España por la región y han controlado el derbi entre el Leganés y el Getafe. E incluso algún asentamiento ilegal en Fuenlabrada. También estaba prevista su presencia en las fiestas patronales de Majadahonda, en las que se produjeron fuertes disturbios, pero presiones de última hora por parte de algunos mandos policiales lo impidieron. “La futura normativa va a permitir que las propias policías municipales tengan sus drones y sus pilotos y que sean ellos quienes decidan cuándo y dónde volarlos”, afirma Fernández.