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La guarida de los terroristas ya es un solar

Los Mossos d’Esquadra levantan el precinto del chalet donde la célula yihadista acumulaba material explosivo para cometer un gran atentado en Barcelona

Estado en el que quedó la casa contigua a la vivienda que los terroristas del 17-A usaron en Alcanar para preparar explosivos.
Estado en el que quedó la casa contigua a la vivienda que los terroristas del 17-A usaron en Alcanar para preparar explosivos.

Los Mossos d’Esquadra han levantado el precinto policial que mantenían en la parcela de la urbanización Montecarlo de Alcanar (Montsià), donde los terroristas que atentaron en Cambrils y Barcelona ocultaban gran cantidad de material explosivo. Tres semanas después de los atentados que causaron la muerte a 16 personas, los Mossos han retirado las medidas de seguridad y dan por finalizadas las pesquisas en la guarida que ocupó la célula yihadista. El pasado 16 de agosto se produjo en ese chalet una explosión fortuita que provocó la muerte del presunto cerebro del grupo, el imán de Ripoll Abdelbaki Es Satty, así como de Youssef Aalla. Otro de los terroristas, Mohamed Houli, quedó herido y se halla en prisión.

Solo tierra, polvo y unas escaleras que conducen a ninguna parte quedan de la casa donde los terroristas acumularon más de un centenar de bombonas de butano y productos como acetona, agua oxigenada y bicarbonato, además de gran cantidad de clavos para usar como metralla. El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu cree que pretendían llevar a cabo un atentado de “gran envergadura”. Una de las principales hipótesis de la investigación es que los terroristas trataban de fabricar una gran cantidad de TATP, el explosivo casero usado por Estado Islámico y conocido como madre de Satán.

La zona donde se ocultaba la base de operaciones de la banda ha sido reabierta con autorización judicial. Los vecinos tratan de recuperar la normalidad pero varias de las casas han quedado vacías. Es el caso del chalé vecino al que ocuparon los terroristas. Es el inmueble que resultó más dañado por la explosión y sus propietarios han optado por mantenerse alejados de la urbanización y han tapiado puertas y ventanas.

En los restos de la casa, la policiá halló un libro con proclamas yihadistas propiedad de Es Satty. Mohamed Houli sobrevivió a la explosión porque se encontraba en el porche de la entrada. Su declaración ante el juez fue clave para saber que los explosivos debían servir para atentar contra monumentos e iglesias de Barcelona, como la Sagrada Família.