Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

López Bulla y Rañé se unen en una plataforma contra la independencia

Un grupo de antiguos sindicalistas señala que el 1-O no reúne garantías y cree que la secesión debilitará a la clase trabajadora

El exsecretario general de CC OO y exdiputado de Iniciativa per Catalunya José Luis López Bulla y el exconsejero de Trabajo de la Generalitat (y también exdirigente de UGT y exdiputado del PSC), Josep Maria Rañé, se ha unido en una plataforma "contra la independencia de Cataluña y la farsa del referéndum del día 1 de octubre", que será presentada el próximo 22 de septiembre. La plataforma cuenta con otros seis fundadores más vinculados al sindicalismo y la lucha obrera: Isidor Boix, Manuel Gómez Acosta (PSUC), Joaquim González Muntadas, José Manuel Jurado, Pedro López Provencio y Josep Maria Rodríguez Rovira (CC OO).

El grupo ha redactado un manifiesto fundacional bajo el título 'Por la unidad y solidaridad de la clase trabajadora de España. No a la independencia, no a la secesión de Cataluña y no al 1-O, que carece de garantías democráticas. Por los intereses y reivindicaciones del mundo del trabajo'. En él se hace un llamamiento a la sociedad catalana y, especialmente, a los trabajadores, a quienes les recuerda "los estrechos lazos que hay entre la clase trabajadora de Cataluña y la del conjunto de España".

Estos lazos, añade el manifiesto, resultan de las migraciones de miles de empleados del Estado a Cataluña y de muchas batallas conjuntas en el último siglo: "Hemos luchado juntos en defensa de la República frente al golpe fascista de 1936, por las libertades contra la dictadura franquista, por la construcción de la democracia y por la dignidad del trabajo".

Los impulsores consideran que la independencia "debilitaría gravemente la cohesión y la fuerza de la clase trabajadora", comprometería la integración social y crearía graves problemas de relación entre catalanes y ciudadanos del resto de España.

También comprometería --añaden-- "el desafío de culminar el proyecto histórico de Unión Europea", y debilitaría la lucha necesaria para reconducir la acción sindical y sociopolítica al terreno de los problemas reales, como el desempleo, la precariedad, la corrupción y la vulnerabilidad social.

"La identidad de clase construida frente a la política de la derecha española aliada con la derecha nacionalista catalana, nos posibilita y exige hacer frente a proyectos identitarios de división, defienden.

Los integrantes del grupo se muestran convencidos de que es necesario actualizar el ordenamiento jurídico y hacer reformas estructurales, territoriales y de distribución de competencias "que satisfagan las aspiraciones y demandas legítimas de la ciudadanía", y proponen un proceso democrático de participación.

"Sabemos que hay diversidad de ideas acerca de cómo intervenir en ese proceso democrático: unos, defendiendo la consulta; otros por otros medios, también constitucionales", pero ahora lo fundamental es estar unidos en la diversidad para hacer frente a la independencia y al 1-O.

Los impulsores culpan por igual de la situación actual al Govern y al Gobierno central, "que se alimentan mutuamente y han desplazado del eje del debate social los problemas fundamentales" de las condiciones de trabajo y de vida, de las formas de desarrollo económico y social necesarias para garantizar el progreso presente y futuro.