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Hafida Oukabir: “Tenemos un problema que no debemos esconder”

La hermana de un detenido pide en Ripoll que los jóvenes no abracen “ideas perversas”

Hafida Oukabir, en el acto de Ripoll. EFE-Quality

“Que un joven que ha nacido o ha llegado de pequeño a Cataluña se rebele contra el país y contra lo más preciado que tiene, su ciudad, quiere decir que tenemos un verdadero problema que no debemos esconder”. Lo dijo ayer Hafida Oukabir, hermana de dos de los terroristas que perpetraron los atentados. Uno fue abatido en Cambrils. El otro está en prisión provisional. La joven participó en un acto en la plaza del monasterio de Ripoll bajo el lema Ripoll por la paz. Un paso adelante. Al acto asistieron unas 1.800 personas que depositaron flores en un mural y escribieron en un libro blanco “por la paz en el mundo”.

La plaza del monasterio quedó pequeña. Asistieron una nutrida representación de políticos, entre ellos Lluís Llach. Un escenario habilitado en un extremo de la plaza acogió la lectura de un poema en el que se reclamaba “un paso adelante para recuperar la normalidad”; un padrenuestro en arameo cantado y acompañado de danza; e interpretaciones de violoncelo. Se oyó la voz de entidades y el alcalde, Jordi Munell, pidió paz junto a consejeros del Gobierno catalán como Santi Vila y Dolors Bassa.

Además de diversas actuaciones, participaron en el acto dos jóvenes en nombre de la Casa de los Oficios, a la que había acudido Driss Oukabir, el terrorista encarcelado por orden de la Audiencia Nacional. Los chicos aseguraron que recuerdan a los terroristas, la mayoría vecinos de Ripoll desde muy pequeños, “con el corazón roto, desolado y lleno de decepción”. “No exculpamos a nadie y condenamos lo sucedido, pero sin criminalizar a quien no toca”, afirmaron. Para vivir en paz, “es el momento de apoyarnos entre comunidades, cada uno con sus pensamientos e ideas, sin estigmatizarnos”.

El momento más intenso y emotivo de la tarde llegó cuando tomó la palabra Hafida Oukabir. La sola presencia en el escenario de la joven, que está embarazada, levantó los aplausos de los asistentes, que escucharon atentos y emocionados su discurso bajo un intenso sol y a más de 30 grados. En su intervención, interrumpida varias veces por un llanto inconsolable y largamente aplaudida por los asistentes, Hafida expuso el “problema”. La mujer pidió a las instituciones y gobiernos que, junto a la comunidad musulmana y a las entidades religiosas, sociales y culturales de Cataluña hablen sobre cómo afrontar el futuro para incluir a estos jóvenes. El objetivo debe ser, dijo que, “formen parte plenamente de la sociedad catalana”. Hafida reclamó “autocrítica” a todos para lograr que los jóvenes inmigrantes o hijos de inmigrantes “sientan que Cataluña es su tierra y sean capaces de rechazar cualquier mensaje radical o extremista”.

No exculpamos a nadie y condenamos lo sucedido, pero sin criminalizar a quien no toca

La joven aseguró que se debe trabajar conjuntamente “para que nuestros jóvenes catalanes musulmanes no abracen ideologías perversas que no tienen justificación y explicación, y que no tienen nada que ver con el islam”. Se mostró convencida, además, de que Ripoll y Cataluña sabrán responder “contra los actos de islamofobia y xenófobos”. Al terminar, se fundió en un abrazo con Halima, la mujer de Salh el Karib, que fue detenido y puesto en libertad porque no se encontraron pruebas en su contra. “Estamos aquí porque estamos en contra del terrorismo”, mantuvo Halima. Entre los asistentes, familiares de los terroristas, sobre todo mujeres. “Somos todos hermanos, vamos para adelante y no tenemos miedo de nada”, subrayó el presidente de la comunidad musulmana, Ali Yassine.