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Macba, Tàpies y Miró, cerrados por huelga en plena temporada turística

Ocho centros culturales de Barcelona, afectados por un paro de trabajadores subcontratados

Los trabajadoras de Ciut'art en las puertas del Macba.
Los trabajadoras de Ciut'art en las puertas del Macba.

Ocho centros culturales de Barcelona se vieron afectados ayer por un paro de trabajadores subcontratados de la empresa Serveis Educatius Ciut’art que reclaman mejoras laborales y acabar con la precariedad en el sector. Cuatro de los equipamientos: Macba, Fundación Tàpies, Fundación Miró y Virreina, se vieron obligados a cerrar sus puertas toda la jornada, en unos días, los centrales del mes de agosto, que las estadísticas aseguran que son los de más visitantes de todo el año. En otros cuatro centros y museos: el Archivo Histórico de Barcelona, el Museo del Diseño, el Monasterio de Pedralbes y el Museo de la Música, la jornada de huelga afectó de forma parcial y se tuvieron que reducir actividades y servicios.

La huelga de los trabajadores de Serveis Educatius Ciut’art, empresa encargada de los servicios de venta de entradas y atención a los visitantes de museos y centros culturales en Barcelona, llevó ayer al cierre de cuatro de los grandes equipamientos culturales de Barcelona durante todo el día; una de las jornadas de más afluencia de público del año, sobre todo de visitantes extranjeros que han decidido pasar sus jornadas de vacaciones en esta ciudad. La huelga afectó a cuatro centros más: el Arxiu Històric de Barcelona, el Museo del Diseño, el Monasterio de Pedralbes y el Museo de la Música, que funcionaron a medio gas con las prestaciones a usuarios recortada.

Dos conflictos en uno

Los trabajadores de Ciut'art se movilizaron ayer doblemente. Por un lado, comenzaron una huelga indefenida en protesta por la licitación de sendos contratos en el Macba y el Arxiu Històric, en protesta por la reducción drástica del presupuesto, la desaparición de las posiciones de trabajo y la reducción de horas de servicios. Por otro, protestaron por las malas condiciones de trabajo, en una sola jornada (ampliable a más días) para exigir a la empresa el paso a la plantilla fija de los trabajadores de “refuerzo” y el fin de las subcontratación.

Desde el Icub se apeló ayer “al diálogo entre las partes” y se aseguró que se contaba con una “mesa permanente con agentes sociales y patronal para llegar a conclusiones sobre cómo se deben realizar las licitaciones” de la mejor forma para todos.

A primera hora de la mañana, grupos de trabajadores de la empresa Ciut'art, convocados por el sindicato Solidaridad y Unidad de los Trabajadores (SUT), se presentaron en las puertas de estos centros de forma pacífica, para manifestarse en contra de la precariedad laboral y de los abusos que se producen por la reducción drástica del presupuesto de la licitación; unas medidas que acaban afectando las condiciones laborales de los trabajadores, tras reducirse las jornadas de trabajo, que pasan de 25 horas semanales a solo nueve en algunos de los casos, algo que se traduce en un descenso considerable de los salarios.

Los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana custodiaron la puerta de la Fundación Tàpies, con el fin de evitar incidentes, aunque el centro no llegó a abrir sus puertas ante la huelga de los tres trabajadores de Ciut’art que realizan su actividad en este centro que recibe la visita de unas 300 personas diarias. “Fastidia no poder abrir, pero es un problema que hay que tratar y solucionar”, reconocía Carles Guerra, el director de la Tàpies.

Hubo protestas también ante las puertas del Macba, pero allí no se requerió la presencia de los cuerpos de seguridad después de que el museo decidiera cerrar. Sí que estuvo abierta con normalidad la tienda situada a pie de calle. Hoy, si se mantiene la huelga, el Macba espera abrir, pero no cobrará entrada para acceder a las salas —que gestionan la decena de trabajadores de Ciut'art— “siempre y cuando se garantice la seguridad de las obras de arte y de los visitantes”, aseguraron desde el museo del Raval. Ayer, otros empleados del centro proporcionaron entradas gratis a los visitantes que vieron frustrado su deseo de visitarlo.

En Montjuïc, la Fundación Miró decidió también cerrar ya que los trabajadores en huelga son los encargados de la vigilancia de sala. Sin embargo, la librería y la cafetería si fueron accesibles todo el día. El cuarto centro que cerró sus puertas fue La Virreina, situado en la multivisitada La Rambla.

En otros centros de la ciudad la situación, según el Institut de Cultura de Barcelona (Icub), fue diversa: en el Arxiu Històric no se presentaron a trabajar los trabajadores de Ciut'art, afectando al servicio de soporte a la consulta y de reproducción, aunque el resto de servicios se ofrecieron con normalidad. La situación fue bien distinta en el CCCB donde la huelga no afectó a ninguna de las actividades programadas y abrió con total normalidad. En el Museo del Diseño abrió de forma parcial; el Museo de la Música no tuvo incidencias y el Monasterio de Pedralbes, al norte de la ciudad, abrió parcialmente. El otro centro con trabajadores de Ciut'art, la Fabra i Coats permanece cerrada en agosto.