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Mezcal a la vista

La artista, de origen andaluz, recorre el Madrid que la vio consolidar su carrera visitando salas, bares castizos, restaurantes cubanos o licorerías

La cantante Amparo Sánchez en La Buga del Lobo de Lavapiés.
La cantante Amparo Sánchez en La Buga del Lobo de Lavapiés.

1. La buga del lobo. Ubicado en el corazón de Lavapiés, este bar me encanta por la decoración de Camuñas, por la comida y la música. Aunque viví en Malasaña, la vida cultural unía los dos barrios. Ahora me gusta su propuesta diurna. Guardo una buena relación con su creador, también artífice de La boca del lobo, local más nocturno donde ofrecí mi primer concierto oficial en 1997. (Argumosa, 11).

2. Licorería Nieto de Alba. Me encanta el mezcal y en esta tienda, que también tiene vinos, cerveza y otros espirituosos, me asesoran bien. Ahora vivo en Barcelona, pero siempre que paso por Madrid aprovecho para llevarme una botella. (Colón, 13)

3. Librería Arrebato. Es un proyecto de unos amigos sevillanos que ofrecen compraventa de libros segunda mano, de editoriales independientes y antiguos. Los libros no tienen que ser siempre nuevos y cada novela tiene que caer en tus manos en el momento adecuado. (Palma, 21).

4. Válgame Dios. En este multiespacio puede pasar cualquier cosa: copas, música, moda y lo que se tercie. Fui Dj en la inauguración y me sorprendió la variedad de gente que venía y su buena energía. (Augusto Figueroa, 43).

5. Restaurante Zara. El sabor de los platos de este local cubano, en especial la ropa vieja y la yuca frita, me trasladan a la isla. Tengo una larga relación con este país, tanto musical, personal y familiar, y me encantan los paladares [casas-restaurante privadas]. Este pequeño y acogedor espacio es lo más parecido a un paladar que conozco. (Barbieri, 8).

6. Sala El Sol. Aquí presentamos, hace 20 años, mi primer disco, El poder de Machin. Estaba mi familia y amigos como el cineasta Fernando León de Aranoa. Se fue la luz mientras una bailarina hacía la danza del vientre en escena. El público encendió mecheros que, junto al baile y la percusión, crearon un momento mágico. (Jardines, 3).

7. Mujeres y Compañía. Esta librería está dedicada a las mujeres, pero es para todos los públicos. Tiene una colección de libros del universo femenino muy interesante y, sobre todo, un repertorio de libros infantiles para educar en valores y romper estereotipos (Unión, 4).

8. El Palentino. Mi amigo, el músico Manu Chao y yo, llamábamos a este bar La Oficina. Quedábamos para desayunar, para tomar algo o para leer la prensa. Por allí también nos encontrábamos con Andrés Calamaro. Luego por la noche había muy buen ambiente. Me encanta el sándwich vegetal y el pepito de ternera. (Pez, 12)

9. Taberna Ángel Sierra. Cuando voy a esta taberna castiza entro en una máquina del tiempo y me voy a otra época a tomar el vermú. Me gusta su estilo: con la barra de madera y estaño, la grifería antigua, el techo, la elegancia de los camareros... Está en la plaza de Chueca, un barrio que me encanta. Si estoy por allí y digo: “Quedamos donde el vermú”, todo el mundo sabe el local al que me refiero. (Gravina, 11)

10. Café la Palma. Lo inauguré una Nochevieja hace 22 años. Tenía 40 grados de fiebre y anginas, pero el dueño, mi amigo German Hughes, había cumplido su sueño de abrir un bar con música en directo y tenía que estar ahí. Los dos teníamos sueños y los dos los cumplimos. Tiene muy buena programación musical y volveré en otoño para dar tres conciertos. (Palma, 62).

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