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La plantilla de Eulen vota si acepta el acuerdo para desconvocar la huelga en El Prat

El comité de empresa pone en duda que salga un acuerdo de la asamblea

Colas en el aeropuerto de El Prat este miércoles.

Los trabajadores de Eulen que gestionan los controles de seguridad del aeropuerto de El Prat afrontan con escepticismo la asamblea que celebrarán mañana y que podría terminar con un acuerdo que pusiese fin a las largas colas que han afectado al aeropuerto en las últimas semanas. El comité de empresa prevé una asamblea "dura", y pone en duda que se acepte la propuesta que redactó la Generalitat en calidad de agente mediador. Al pesimismo del comité se le suma el hecho de que, en los últimos días, decenas de trabajadores de Eulen se han cogido la baja laboral. Esto, combinado con la huelga de celo que se ha afectado al aeropuerto aunque no había paros convocados para este miércoles, ha dado lugar a colas de hasta una hora de espera.

El comité niega que las bajas de los últimos días sean intencionadas: "Es una empresa en la que ha habido siempre alrededor de 30 bajas, por el estrés de la profesión", explican fuentes de los trabajadores. Desde la empresa, no obstante, aseguran que en los últimos días se han registrado decenas de bajas, y que "no es casualidad". Las ausencias ponen en apuros a una plantilla que se reforzó con 60 nuevos empleados para aligerar las colas.

El comité de huelga explicará mañana a los empleados la propuesta redactada por la Generalitat, una oferta que ya ha sido aceptada, aunque con matices, tanto por Eulen como por Aena. El comité considera que es "insuficiente", pero espera a que la asamblea se pronuncie para tomar una decisión. 

La oferta de la Generalitat incluye una importante ampliación de personal con la incorporación de un quinto vigilante en cada filtro de seguridad y de 25 empleados para relevar descansos y bajas. También eleva el aumento salarial hasta un promedio del 11%, lo que significa un complemento retributivo de hasta 200 euros para equiparar el sueldo de todos los trabajadores. Hasta ahora, la empresa había ofrecido un complemento de 150 euros, mientras que el comité insistía en que fuera de 350 euros.

"No solo nos recortan nuestra reivindicación de 350 euros a 200, sino que también se pasa de 15 pagas a 12", ha lamentado Juan Carlos Giménez, asesor del comité de huelga. En cualquier caso, Giménez ha asegurado que, independientemente de lo que se decida en la asamblea, el comité no desconvocará la huelga hasta que Aena se comprometa por escrito a garantizar que, en una nueva licitación, se blinden las mejoras laborales conseguidas.

Eulen ha pedido, en un comunicado, "responsabilidad" a los trabajadores y les ha instado a acudir a la asamblea para ejercer su derecho a voto. La empresa, para desencallar la negociación, pidió ayer la suspensión del juicio que se tenía que celebrar hoy a raíz de la demanda de Eulen en la que denunciaba que la huelga se había convocado ilegalmente.

El ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, ha considerado hoy "razonable para ambas partes" la propuesta de la Generalitat y les ha instado a cerrar un acuerdo "inmediatamente". En un comunicado, el titular de Fomento ha destacado el esfuerzo realizado por la concesionaria Eulen para acercar posturas, y ha confiado en la buena voluntad de todos los implicados para cerrar un conflicto "que tanto daño está causando a los viajeros".

Los trabajadores del aeropuerto, testigos de la huelga de Eulen

Martina Alcobendas

Las bajas laborales, combinadas con la huelga de celo que se vive también en los días en los que no hay paros convocados, dieron lugar ayer a colas de hasta una hora de espera. “Ha habido avalanchas de gente y eso ha causado algunos problemas”, afirma el camarero de una de las cafeterías de la terminal 1. “Hemos perdido clientes, porque en lo último que la gente piensa ahora es en embalar la maleta”, comenta Sergi A., que trabaja precintando equipajes. “Los baños se ensucian más”, declara Olga O., del personal de limpieza. En cambio, Toni A., conductor del bus que conecta las dos terminales, asegura que no ha notado ningún cambio.

Algunos pasajeros han acabado pasando la noche en la terminal. “Si no podían permitirse comprar un billete o ir a un hotel, se quedaban aquí y Aena no hacía nada para ayudarles”, explica Cristian M., que trabaja en uno de los mostradores de la terminal 1.

Las aerolíneas no pueden hacerse cargo de esos pasajeros hasta que Aena haya tramitado sus quejas, aseguran los agentes de pasaje. También alertan de que de nada sirve llegar al aeropuerto con cinco o cuatro horas de antelación, puesto que el check-in y la facturación solo pueden realizarse dos horas antes del embarque. “Eso solo hace que el aeropuerto se colapse más”, añade la trabajadora de una de las tiendas del aeropuerto. Según el personal de El Prat, desde que empezó la huelga los pasajeros pasan más tiempo en el aeropuerto, lo que entorpece el funcionamiento de algunos comercios y servicios.

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