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56 heridos en el accidente de un tren de Rodalies en Barcelona

El choque se ha producido al impactar con el tope de la estación de Francia. Hay tres personas en estado grave. El ministro de Fomento asegura que el tren pasó la última revisión hace diez días

Traslado de un herido en la estación de Francia. CARLES RIBAS / VÍDEO: ATLAS

Un tren de Rodalies —el servicio de cercanías en Barcelona— ha impactado esta mañana contra el tope que amortigua la llegada de convoyes del final del andén número 11 de la Estación de Francia. El siniestro tuvo lugar a las 7.15 y en el tren viajaban 70 personas. 56 resultaron heridas, tres de ellas de gravedad. Los Mossos d’Esquadra y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) abrieron una investigación para averiguar las causas que provocaron el siniestro.

El tren de la línea R2 procedente de la estación de Sant Vicenç de Calders, en El Vendrell (Tarragona), llegaba poco después de las 7.15 a su última parada: la Estación de Francia de Barcelona.

El conductor se predisponía a realizar la maniobra de estacionamiento cuando, por causas que siguen investigándose, chocó contra el tope hidráulico de la vía 11. La cabina del maquinista quedó atravesada por el amortiguador del andén y el impacto provocó un efecto acordeón que se extendió a lo largo del convoy.

Las primeras imágenes del accidente.

Durante unos segundos, los viajeros vivieron instantes de pánico. La mayoría, ante la cercanía de la estación, habían abandonado sus asientos, estaban de pie y preparados para bajar de los vagones. Eso provocó que los viajeros cayeran al suelo.

Los servicios de emergencias activaron los protocolos y, en segundos, servicios sanitarios, Bomberos, Mossos d’Esquadra y Guardia Urbana de Barcelona se presentaron en la estación y comenzaron a evacuar a un total de 56 heridos. Ayer por la tarde, 44 personas habían recibido el alta médica mientras que 12 continuaban hospitalizados. Tres de los pacientes estaban heridos graves aunque, según los servicios médicos, no se temía por su vida.

Los pasajeros más graves fueron los primeros en ser evacuados. El resto esperó su turno sentado en los bancos de la estación. Todos coincidieron en que el tren estaba a punto de finalizar su entrada en la estación cuando se produjo el golpe que les hizo caer. En el primer vagón se desprendió parte del techo.

Lidia García una de las pasajeras que iba en un asiento muy cercano a la cabina del maquinista explicaba que cuando se produjo el choque estaba durmiendo: “Ha sido como un terremoto, pero hemos tenido suerte”, relataba mientras mostraba una herida en la ceja.

La Guardia Urbana de Barcelona cortó la circulación de la avenida del Marqués de Argentera, el acceso principal a la estación, donde se acumularon decenas de vehículos de emergencias.
Sentada en un banco cerca del andén 11, Rosa esperaba, mientras se limpiaba sangre de una pierna con una gasa, a ser atendida. Tenía una herida en la rodilla, después de caerse por el golpe. “Nada grave”, contaba. Rosa viajaba en uno de los últimos vagones. Es de Viladecans, pero este viernes venía a Barcelona a ver a su padre, que está ingresado en el Hospital del Mar. Junto a Rosa, estaba sentada Silvia, de Calafell, que viajaba en el primer vagón, como cada mañana, dispuesta a ir al trabajo. Con el choque, cayó al suelo y se dio un golpe en la pierna y el costado. “No me ha dado ni tiempo de pensar lo que estaba pasando”, decía. Un joven procedente de Vilanova i la Geltrú se quejaba del costado derecho: “El impacto me ha tirado al suelo…”. Poco después, unos camilleros lo trasladaban hasta un centro hospitalario.

Una vez evacuados los heridos, los Mossos d’Esquadra y la CIAF abrieron una investigación y ayer analizaron las dos cajas negras del tren donde quedan grabados diferentes parámetros como el registro de frenada y la velocidad de circulación. Un juzgado de Barcelona abrió diligencias por el accidente. Ayer los Mossos d’Esquadra no habían tomado declaración al maquinista, que permanecía hospitalizado.

Minutos después del accidente se personaron diferentes cargos del Gobierno catalán en la estación, entre los que destacaron el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el vicepresidente, Oriol Junqueras, además de los consejeros de Interior y Sanidad. El consejero de Territorio, Josep Rull, aseguró: “El tren estaba frenando, si el accidente hubiera sido entrando las consecuencias hubieran sido peores”. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, valoró la rapidez de los servicios de emergencias.

Al mediodía, El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna,se desplazó hasta la estación y allí proporcionó algunos detalles de la investigación. El tren accidentado es un Civia que había pasado todas las inspecciones que contempla el plan de mantenimiento del convoy, la última el pasado 18 de julio.

Según De la Serna, Adif había constatado que las balizas que limitan la velocidad en el acercamiento a la estación habían funcionado con normalidad y el tren había accedido al andén “correctamente”.

El ministro detalló que el maquinista del convoy, que es uno de los heridos grave, tiene 31 años y cuenta con siete de experiencia en la circulación de trenes en Cataluña con los servicios de Rodalies.

El ministro de Fomento informó de la constitución de una sala de crisis en la misma Estación de Francia y señaló que el siniestro se había comunicado a la CIAF.

De la Serna expresó su “agradecimiento” tanto a los servicios propios del Ministro de Fomento y “muy especialmente” a los servicios ofrecidos por la Generalitat de Cataluña, que actuaron de una forma “muy diligente y muy coordinada” desde un primer momento, recalcó. 

“Parecía que no frenaba correctamente”

ALFONSO L. CONGOSTRINA

Said Zahraou trabaja desde hace 17 años en la cofradía de pescadores de la Barceloneta. Exactamente los mismos años que utiliza a diario diferentes trenes cuyo destino final siempre es la Estación de Francia. “Llevo unas semanas de baja laboral y estoy viviendo con un amigo en Vilanova i la Geltrú. Esta mañana he venido pronto a Barcelona porque quería ingresar dinero para mi hijo, que vive en Nador (Marruecos)”, recordaba ayer Said. “Yo iba en el primer vagón. Creo que dios me dijo que no me sentara delante del todo. Parecía que el tren no frenaba correctamente pero nadie podía esperar lo que ha pasado”, confesaba minutos después del impacto. Zahraou todavía no se había levantado de su asiento cuando un fuerte golpe le impulsó hacia delante. “Había sangre, se ha caído parte del techo... ha sido horrible”, lamentaba. En “caliente” pensaba que no estaba herido, poco después le curaron en una ambulancia. Tiene un golpe en la ceja y otro en el brazo.

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