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Exportando Sistema

Tras el encuentro con los niños de Resuena, Dudamel ensaya la Novena de Beethoven en A Coruña y Santiago

Gustavo Dudamel, esta mañana.
Gustavo Dudamel, esta mañana.

Hoy es la víspera: mañana, viernes 7 de julio, Gustavo Dudamel (Barquisimeto, Venezuela, 1981) se manifestará en cuerpo y música al público en la Praza do Obradoiro de Santiago. Aunque lo de “al público” es un decir: las entradas puestas a su disposición, dicen, se agotaron en pocos minutos. Dicen, porque nadie conocido conoce a nadie que haya logrado una entrada para este concierto en el que el director venezolano interpretará la Novena sinfonía de Beethoven, dirigiendo la Orquesta Sinfónica de Galicia, el Orfeón Donostiarra y a cuatro jóvenes solistas catalanes.

En este recorrido de manifestaciones corpóreas y musicales, el director de orquesta más mediático del planeta ha dedicado parte de la mañana de este jueves al ensayo antepiano con los cuatro solistas vocales, auxiliado por la maestra repetidora Ludmila Orlova. También -como acto social central de esta mañana- ha visitado un instituto coruñés. En él, los casi doscientos niños de la Orquesta Abanca Resuena -el proyecto social de la Orquesta Sinfónica de Galicia financiado por el banco que lo ha contratado- han podido verlo, oírlo, tocarlo, autorretratarse con él y recibir su mensaje músico-social.

Esta epifanía contrasta con alguna opinión publicada en las redes en la que se denuncia connivencia de Dudamel con el régimen chavista de su país. Sobre este tema, el músico declaró ayer a su llegada a Galicia que “Venezuela ha tocado fondo”.

Durante la visita, Dudamel estuvo acompañado por el presidente del banco, Juan Carlos Escotet Rodríguez y por su director general de Responsabilidad Social Corporativa y Comunicación, Miguel Ángel Escotet. Y aunque solo figura en las fotos de la nota de prensa oficial, también por el director de la Orquesta Resuena y solista de contrabajo de la OSG, Diego Zecharies.

Dudamel ha contado a los niños cómo él se formó en El Sistema -proyecto a cuya imagen y semajanza está basado el de esta orquesta Resuena- y les ha animado “a creer en lo que hacen y trabajar duramente por alcanzar sus sueños”, advirtiéndoles también de que “lo más importante es gozar, porque tocar en una orquesta es, sobre todo, divertido”. Y divertido e ilusionante debió de resultar para los niños el encuentro, como se ve las fotos subidas a las redes.

Este mensaje de Dudamel es la base de su visita, encuadrada en la segunda edición de “Palabras para Galicia”. Es esta una actividad bienal con la que Abanca trata de “crear un espacio para el conocimiento y el intercambio de ideas, un foro que nos permita conocer las experiencias y pensamientos de grandes personalidades cuyas trayectorias vitales creemos que nos pueden ayudar a proponer soluciones innovadoras a los problemas que afectan a nuestra sociedad”, según se informó en su momento con ocasión del anuncio de la visita de Dudamel a Galicia.