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Las ‘startups’ de videojuegos suspenden en gestión

Alrededor del 25% de compañías catalanas no factura y la parte grande del pastel se la llevan unos pocos: el 2% de las empresas se hace con el 60% de la facturación

Un joven prueba un videojuego en Barcelona
Un joven prueba un videojuego en Barcelona

Cataluña acumula el 47% de las facturación estatal del sector de los videojuegos (217 millones de euros), en el que Barcelona se ha consolidado año tras año como una capital indiscutible. Pero el negocio tiene claroscuros. Alrededor del 25% de compañías catalanas no factura y la parte grande del pastel se la llevan unos pocos: el 2% de las empresas se hace con el 60% de la facturación, según datos de la Asociación Española de Empresas Productoras de Videojuegos (DEV).

Pese a un crecimiento anual indiscutible y a un ambiente de desarrollo prolífico, la parte de negocio sigue siendo el asunto pendiente de las startups que quieren hacerse un hueco en la industria cultural más flamante. La gestión empresarial no acaba de profesionalizarse. “Vuestros clientes están en Vancouver, en Marruecos, en Malta”, ejemplifica Antonio Fernández, secretario general de DEV, ante un auditorio, el de la Sala Barts, repleto de estudiantes de la escuela de videojuegos de la Universidad de Barcelona (UB), ENTI. Acaban de presentar sus proyectos de final de curso.

Fernández les felicita por su “gran potencial” y da una cifra para sustentar su frase: el 72% de la facturación en videojuegos de Cataluña proviene del extranjero. Los jóvenes han expuesto detalles de programación, ilustración y texturización, entre otros. Sin embargo, ninguno de ellos ha hecho referencia a la internacionalización. Ni a sus aspiraciones de negocio, elementos que Fernández define como esenciales para el éxito.

Gran oferta académica


El 28% de los estudios de videojuegos españoles se encuentran en Cataluña, según los primeros datos de DEV centrados exclusivamente en esta comunidad autónoma. El polo de atracción de la zona es ya indiscutible. Lo demuestra también la gran cantidad de estudios reglados centrados en formar a especialistas en videojuegos que proliferan en las universidades. Pero “el ecosistema es frágil”, reconoce Marisol López, directora del Área de Cultura Digital del Instituto Catalán de las Empresas Culturales (ICEC), ente de la Generalitat que promueve un abanico de ayudas para los desarrolladores independientes. Su recomendación ante los chavales: “La técnica la tenéis pero el boca a oreja no funciona. Tenéis que pensar en el marketing y la comunicación para conseguir visibilidad”.

De Cataluña al 10% del resto del mundo

Ubisoft, Social Point, King, Digital Legends, Omnidrone, Gamelab y Novarama conforman el lobby catalán Devicat. La entidad aseguró en el congreso del sector Gamelab que en los últimos seis años 650 millones de personas en todo el mundo se han descargado o han comprado videojuegos producidos en Cataluña.

Esta cifra, que supone casi un 10% de la población mundial, vino acompañada de unas ventas valoradas en unos 1.000 millones de euros, el volumen de negocio acumulado que se ha generado en Cataluña desde la creación de la entidad, en 2010. Estas cifras suponen, según Devicat, el doble de la actividad que el resto de industrias culturales. El problema, no obstante, sigue siendo la concentración de esas ventas en un pequeño grupo de empresas que controlan el sector.

Las tiendas virtuales de juegos electrónicos para móviles, consolas y ordenadores son globales. La competencia es brutal. “Tuvimos suerte porque yo estudié Empresariales”, asegura el consejero delegado y desarrollador del estudio indiePixel Cream, David Garcia. “El 90% de los estudios no incorporan a una persona de negocio, lo enfocan todo a la producción pero no piensan en vender”, añade. Lamenta, asimismo, que los programas académicos especializados siguen obviando, según él, la parte de gestión empresarial.

Garcia apunta que la gestión del capital humano y el hecho de no trabajar en más de un proyecto a la vez han sido factores fundamentales en su éxito inicial. El prototipo de videojuego de Pixel Cream Way of Redemption fue galardonado como el mejor de 2015 según PlayStation España. Saldrá a la venta a partir de septiembre gracias al trabajo del estudio, a un grupo pequeño de inversores y también a ahorros familiares. El estudio de Garcia fue creado en 2012 y facturó 25.000 euros el año pasado. En 2017 ya han llegado casi a los 100.000. Aún así, siguen sin tener beneficios por ventas.

Antonio Fernández reconoce que las startups lo tienen difícil para recuperar sus inversiones. Sin embargo, asegura que cuando empiezan a hacerlo, lo consiguen rápido. Muchas se quedan en el camino. Según él, es necesaria “una estrategia común para ser competitivos” y apela a una mayor implicación de las Administraciones catalana y española en cuanto a fiscalidad, formación y visibilidad internacional.

La notoriedad barcelonesa en el mundo de los videojuegos tiene mucho que ver con que varios gigantes del sector hayan nacido en la capital catalana o la hayan elegido para ubicar sus oficinas. Ubisoft, Social Point, King y Digital Legends son los grandes responsables de que los videojuegos empleen a 1.678 profesionales en Cataluña y otros 3.000 de forma indirecta, según DEV. El mismo informe apunta que, si el ritmo actual de crecimiento se mantiene, la facturación catalana en videojuegos crecerá un 30% anual. De este modo, en 2019 podría superar los 600 millones de euros.

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