Colau apuesta por el ‘pavimento silencioso’

El Ayuntamiento quiere cambiar el adoquinado de Ciutat Vella para reducir el ruido de 'skates' y maletas

Los vecinos del distrito barcelonés de Ciutat Vella son los que están sometidos a mayor presión sonora en Barcelona según revela un estudio del Ayuntamiento que ha radiografiado los problemas ocasionados por el ruido. El informe asegura que, entre otros, los decibelios que alcanzan las actividades turísticas provocan que los vecinos pierdan calidad de vida y salud. Por ese motivo, el Consistorio de Ada Colau pretende llevar a cabo una serie de medidas para reducir los decibelios de los barrios más céntricos. El Ayuntamiento apuesta por cambiar el horario de la brigada de limpieza o sustituir el pavimento para que los monopatines y las ruedas de las maletas de los grupos de visitantes ni crispen ni dañen la salud de los vecinos.

El Ayuntamiento sigue dando forma al plan especial de establecimientos de concurrencia pública, hostelería y otras actividades del distrito de Ciutat Vella, más conocido como Plan de Usos. Para acabar de perfilarlo, ha encargado un estudio a las Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) que mida el impacto del ruido procedente de las actividades relacionadas con el ocio nocturno en la salud de las personas. El informe es demoledor: El 78,1% de los vecinos del distrito consideran que soportan excesivo ruido. Vanessa Puig, una de las investigadoras que ha confeccionado el documento, mantiene que Ciutat Vella es con mucha diferencia el distrito más ruidoso de Barcelona.

La Agencia Europea del Medio Ambiente asegura que niveles de ruido por encima de los 55dB generan molestias, comportamiento agresivo y perturbación del sueño lo que desencadena en un problema de salud. La ASBP ha utilizado, entre otros, el último mapa acústico, realizado en 2012, donde se comprobaba, con sonómetros, los decibelios a los que están sometidos los vecinos. Todos superaban, en algún momento del día, los niveles aconsejados por la Agencia Europea del Medio Ambiente. El barrio del Raval superaron los 60 dB durante el periodo nocturno y las mediciones realizadas en la calle Arc del Teatre y Escudellers sobrepasaron los 70 dB durante las noches de viernes y sábado.

A parte de los datos proporcionados por los sonómetros hace cinco años, las encuestas realizadas ahora a los vecinos apuntan al principal causante del ruido: el turismo. Vanessa Puig afirma: “Los entrevistados relacionan el problema del ruido con el modelo económico impuesto en el distrito basado en el ocio y en un turismo focalizado en alcohol, fiesta de bajo coste, estancias breves y salidas de ocio en grandes grupos”. Además, la prohibición de fumar dentro de los locales ha provocado que se acumulen personas en el espacio público en calles, plazas y en las entradas de las discotecas y locales de ocio. No sólo el turismo es la fuente de ruido, también los monopatines o skates, la música en la calle, las brigadas de limpiezas y los vehículos de carga y descarga.

Además, en Ciutat Vella se concentran la mayor parte de edificios de obra antigua construidos con materiales menos impermeables al ruido. Puig destaca, como problema añadido, que “el perfil sociodemográfico de estos entornos supone que los residentes no tienen la suficiente capacidad económica para mejorar el aislamiento de los edificios así como para pagar aires acondicionados en verano por lo que abren las ventanas por la noche. Además, muchas de las calles son estrechas y las plazas actúan como cajas acústicas”.

“Las personas entrevistadas coinciden en que el ruido ha alterado sus actividades diarias, sufren insomnio, nerviosismo, ansiedad, necesitan tapones de cera para dormir e incluso medicamentos”, destaca la investigadora.

La concejal de Ciutat Vella, Gala Pin, destaca que con el informe en la mano el Consistorio ya ha comenzado a realizar acciones para reducir el número de decibelios. Actualmente, un equipo de informadores “están alertando a los comercios explicándoles los horarios en los que se deben sacar los residuos”. También se informa a los vecinos sobre la subvenciones en el aislamiento de ventanas. “Cambiamos los horarios de las brigadas de limpieza, en Escudellers hasta ahora pasaban a las 23.00, 2.15 y 4.30 y, a partir de ahora, lo harán a las 22.30,1.30 y 7.20”. Según la concejal de Ciutat Vella, se está estudiando “renovar el pavimento para reducir los decibelios provocados por los skates y las ruedas de las maletas de los turistas”. Se ejercerá mayor presión policial en la zona y Pin defiende que con la paralización, desde el pasado octubre, de las licencias de los locales de ocio y hostelería en Ciutat Vella no se han generado nuevos puntos de concentración de personas.

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