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La policía de barrio de la alcaldesa

El Ayuntamiento de Barcelona inicia el despliegue de la policía de proximidad en Nou Barris

Ada Colau dirige unas palabras a los agentes
Ada Colau dirige unas palabras a los agentes

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, dio ayer la bienvenida a 13 agentes de la Guardia Urbana que realizarán las funciones de policías de barrio en Nou Barris.

 El plan director de la Guardia Urbana, aprobado el pasado mayo, implantaba la figura de estos agentes. Antes de que finalice 2018,  cada uno de los 73 barrios de la ciudad tendrá asignado un urbano de referencia que realizará las funciones de interlocutor con el tejido asociativo y vecinal. Ayer, comenzaron a trabajar los primeros agentes encargados de los 13 barrios de Nou Barris. El comisionado de Seguridad, Amadeu Recasens, aseguró que en las próximas semanas comenzarán en Horta-Guinardó, Sant Martí y Sant Andreu.

Los primeros policías de barrio han recibido una formación específica que ha durado dos semanas. La alcaldesa les entregó ayer el diploma que les acreditaba la formación recibida. “La policía de barrio es una demanda histórica de los vecinos de la ciudad y es clave que a través de la proximidad consigamos que todo el conjunto de la ciudadanía se responsabilice de la seguridad y la cohesión social”, remarcó Colau. La alcaldesa manifestó: “Siento orgullo de estar celebrando el inicio de la policía de barrio que permitirá prevenir y detectar los problemas antes de que se hagan más grandes”.

Junto a Colau y Recasens, también participaron en el acto la concejal de distrito, Janet Sanz, y el intendente mayor de la Guardia Urbana, Evelio Vázquez.

Recasens destacó el papel que realizarán los agentes para garantizar la “convivencia". "Todos son policías de proximidad pero el agente de barrio es el que gracias a interactuar con entidades y vecinos será capaz de detectar situaciones, anomalías, trabajará con los ciudadanos y encontrarán una solución conjunta”, destacó.

Para el comisionado de seguridad la solución no siempre es policial: “Hay un ejemplo muy sencillo, imaginemos un vecino que tiene el volumen del televisor muy alto y molesta. Le podemos poner mil denuncias por sobrepasar los decibelios permitidos pero quizás el problema es que es sordo y debemos ver si tiene dinero para comprarse un sonotone”.

Los agentes han recibido una formación especializada impartida por un grupo de la Universidad de Barcelona y la asociación SEER (Salud y Educación de la Emoción y la Razón). Los urbanos que han participado en el curso han estudiado el sociograma de sus barrios, han analizado como resolver conflictos, entre otros temas, pero también se les ha dado educación emocional para mejorar su trabajo como policías