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Todos los ‘incendios’ de Mouawad

Edicions del Periscopi publica un volúmen con la estremecedora tetralogía teatral del autor libanés de ‘Ànima’

Clara Segura y Julio Manrique, en primer plano, en 'Incendis', dirigidos por Oriol Broggi.
Clara Segura y Julio Manrique, en primer plano, en 'Incendis', dirigidos por Oriol Broggi.

“Somos edificios habitados por un inquilino del cual no sabemos nada (...) ¿Quién es este loco que da vueltas en él, horas y horas, encendiendo y apagando las luces?”, ha escrito el libanés Wajdi Mouawad (1968) sobre la ignorancia total de la naturaleza humana, de esa bestia que el hombre lleva latente y que aflora cuando el destino, la tragedia o la Historia se abate sobre él. Lo sabe y lo ha retratado bien el celebrado autor de Ànima (novela) e Incendis (obra dramática), como recuerda la traductora al catalán de la primera, Anna Casassas, en su epílogo a La sang de les promeses, título de la tetralogía teatral de Mouawad que incluye Incendis y que ahora publica en catalán Edicions del Periscopi.

La valiente apuesta editorial (464 páginas) juega con el tan sorprendente como notable impacto que la obra de este autor que abandonó su país por la guerra civil y que ha acabado con nacionalidad canadiense escribiendo en francés y dirigiendo el Teatro Nacional de la Colline en París, ha tenido en todo el mundo, pero en particular en Cataluña. Por un lado, Ànima, título señero del sello, obtuvo el premio Llibreter 2014, algo que no sorprende ni que solo fuera por la trama: la furibunda cacería que emprende Wannah Debah para hallar a los asesinos de su mujer, en un periplo donde se aunarán violencia y, sí, belleza.

Ese dúo, “el dolor y la rabia transformada en expresión poética”, la humanidad y el sufrimiento admitido y compartido en cada tragedia, según Casassas, es la corriente subterránea que fluye bajo las cuatro piezas teatrales: Litoral (1999), Incendis (2003), Boscos (2006) i Cels (2009). El espectador catalán conoce la carga dramática de Mouawad a partir de un médium incondicional, el director Oriol Broggi. “La fuerza de lo escrito en estas páginas es tan profunda que las palabras, las frases y las imágenes se quedan grabadas con una brutalidad inaudita en el corazón de quien las lee”, deja constancia Broggi en el prólogo del libro. Hasta tal extremo le impactó que le llevó a visitar Beirut tras acabar Incendis, primer texto completo que leyó de él y que ha llevado a escena ya dos veces: en 2012 (en el Teatro Romea, con el equipo de La Perla 29, atrajo a 40.000 espectadores) y en 2015. Pero también ha montado Cels (2014) y el monólogo Un obús al cor (2016). Y este año hará lo propio con Boscos.

Un hijo llevando a cuestas el cadáver de su padre que no sabe dónde enterrar (Litoral); una mujer que calló años pero deja a sus hijos la misión de encontrar a un padre y un hermano que desconocían (Incendis); una iracunda adolescente siguiendo el rastro de siete mujeres de su familia (Boscos) o el desmoronamiento de cinco personas que espían conversaciones para evitar un atentado terrorista (Cels) conforman el volumen de un fan de la tragedia de Sófocles. Dolor balsámico, como el que él sufrió con su exilio: “Me rompió en dos y, a la vez, me salvó la vida”. En cualquier caso, en cada linea, un incendio.