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El triunfo de Iglesias refuerza a Podem y empaña el plan de Colau para la confluencia

Fachin dice que el secretario general respetará la decisión de las bases sobre el nuevo partido

Albano Dante Fachin, valorando los resultados de Vistalegre 2.
Albano Dante Fachin, valorando los resultados de Vistalegre 2. EFE

La victoria de Pablo Iglesias en Vistalegre 2 ha reforzado la posición de Podem en la negociación sobre el nuevo partido político que auspicia Ada Colau. Albano Dante Fachin, líder de Podem, se había alineado con Iglesias frente a la posición del entorno de la alcaldesa, que comulgaba más con las posiciones federalistas y del estado plurinacional de Íñigo Errejón. El secretario político tenía a sus interlocutores en Cataluña más en los comunes que en Podem. Fachin dice que los documentos aprobados blindan que las bases decidan si se suman a la confluencia.

Podem decidió hace meses que su militancia decidirá si respalda el nuevo partido una vez se constituya en abril. En Vistalegre 2, han participado 15.000 inscritos de Cataluña sobre 28.000 activos —los que en el último año se han implicado en procesos participativos sobre un censo de 52.000—. La incontestable victoria de Iglesias refuerza la posición negociadora de Fachin frente a los comunes que no contaban inicialmente con toparse con ninguna resistencia. El secretario político, que se prodiga mucho más en Cataluña que Iglesias, había aceptado que sus interlocutores fueran los comunes. De hecho, colaboradores de Errejón participan en la creación del nuevo sujeto. Pese al desencanto de la votación, los comunessostienen que Iglesias y Errejón apoyan el partido y que el resultado afectará.

Hay un compromiso político y eso no se va a dar aquí", dice Fachin ante la eventualidad de que se reproduzcan las tensiones de PSOE y PSC

Xavier Domènech, portavoz de En Comú Podem y del futuro sujeto, defiende que los partidos que integren la confluencia se diluyan en un plazo que debería ser de dos años para encarar las elecciones municipales de 2019, según fuentes de la coalición. Ese es el principal escollo de la confluencia que por ahora queda congelado. Los inscritos de Podem ya mostraron su desacuerdo con esa posibilidad que tampoco entusiasma ni mucho menos a Fachin. Otro elemento clave será la elección del nombre porque el propio Fachin reivindica la marca Podem y muestra su incredulidad de que pueda desaparecer de la nomenclatura del nuevo partido. El proceso participativo se denomina ahora Un país en común.

El documento político de Iglesias nos blinda para tomar nuestras decisiones", dice Fachin

El jeroglífico es complicado porque la ejecutiva de Podem está dominada por los anticapitalistas, más próximos a Iglesias en lo ideológico y más cercanos a Errejón en cuanto a federalizar el partido. De hecho, reclamaron sin éxito un CIF propio —en Vistalegre llevaban camisetas con la leyenda “Junts pel CIF”— para que sus decisiones no dependan de la dirección estatal de Madrid. La apuesta de esta corriente, liderada por Miguel Urban, era la más ambiciosa respecto a la descentralización. Aunque sin citar el CIF,Errejón contemplaba federalizar Podemos suscribiendo cartas de relación con sus entes autonómicos. El menos ambicioso es el documento de Iglesias que apunta que “se estudiarán las medidas” para que las delegacion territoriales sean "los decisores últimos" para gestionar" su propio presupuesto, su personal y la capacidad y la capacidad de obrar jurídicamente en nombre de Podemos".

Los comunes son afines a las tesis de Errejón sobre su visión federal y el estado plurinacional

Fachin, que ha mostrado su satisfacción por la victoria de Iglesias al subrayar que la militancia ha entendido que una figura como la suya es básica para fijar la estrategia del partido, interpreta que ese texto “blinda” a las bases para tomar “una de las decisiones más importantes que tiene que tomar Podem en toda su historia”, asegura Fachin. No duda de que, aunque Iglesias no recoge en sus documentos el CIF, sí que tiene la voluntad política de respetar la decisión. Ni tampoco vislumbra que puedan reproducirse las tensiones que ha habido históricamente entre el PSOE y el PSC: “No, porque políticamente las decisiones las tomamos aquí. No se darán porque hay un compromiso político”. Miembros del partido admiten que Iglesias afirmó hace dos semanas que “respetaría” la soberanía de las decisiones de Podem pero tienen dudas porque esa contundencia no está reflejada en los documentos. Por ello, dicen que se corre el riesgo de que al final todo esté en sus manos y dependa de su voluntad. De hecho, fue así en Galicia: solo con un simple tuit impuso que su partido se integrara en las mareas.