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Otra Nochevieja es posible

Espectáculos en los que tomarse las uvas, cenas firmadas por grandes chefs, propuestas en plena naturaleza o fiestas como la del reabierto Florida Park pugnan por recibir 2017

Uno de los momentos del espectáculo 'The Hole Zero', del cual el Teatro Calderón organiza una sesión el 31 de diciembre. Ampliar foto
Uno de los momentos del espectáculo 'The Hole Zero', del cual el Teatro Calderón organiza una sesión el 31 de diciembre.

“¡Feliz 1980!”, gritarán en el Teatro Calderón la noche del 31 de diciembre. Y no se equivocan de fecha. Los espectadores que acudan al espectáculo The Hole Zero celebrarán el fin de año de 1979 y lo harán en la discoteca neoyorquina Studio 54. Otros tomarán las uvas con los protagonistas de El Rey León, mientras que el Florida Park, en pleno Retiro, recupera su brillo con espectáculo y cena. Cocineros como Dani García, con dos estrellas Michelin, organizan cenas para la última noche del año, y para la resaca de 2016, planes para todos los públicos.

Un cotillón mítico

La nostalgia vivirá su máxima expresión en el Florida Retiro. La histórica sala de fiestas, donde actuaron desde Liza Minelli a Concha Velasco sin olvidar a Lola Flores, Raphael o al ilusionista doblacucharas Uri Geller, acaba de reabrir sus puertas tras una cuidada y acertada remodelación. "Madrid se merecía esto: tener su propio Lido, como Londres o Nueva York”, dice Juan Ramos, director de Yllana, al frente de la faceta artística de la sala. Aunque abrió hace un mes, Nochevieja representa su puesta de largo. Brillos y purpurina para despedir el año con el espectáculo Pandora Nights, que se acompaña de cena de lujo ideada por el chef Joaquín Felipe (250 euros con bebidas incluidas; el espectáculo cuesta 30 euros). “Tiene que ser la mejor fiesta de Madrid”, sentencia Ramos.

Las luces se apagarán a las 21.00 para dar paso a cabaret, música, números aéreos, acrobacias e incluso streptease. No faltarán las bebidas, claro. “Queremos cambiar la dinámica de la discoteca, como hicimos la primera vez que estrenamos The Hole”, explica Juan Ramos, que estuvo también en ese proyecto. “Queremos que la gente participe y que el espectáculo vaya in crescendo”, avisa. Expectación máxima: el Florida siempre fue el sitio al que iba la flor y nata madrileña.

Noche de farándula

“Es el tercer espectáculo de la saga y ahora habla de los orígenes del agujero”, cuentan, sin desvelar nada, los responsables de The Hole Zero. Este montaje, que comenzó siendo protagonizado por Paco León, tiene a La Terremoto de Alcorcón como explosiva maestra de ceremonias para la noche de mañana. “Se trata de un espectáculo en el que se mezclan el cabaré alemán, la movida, el circo... con atrevidos números musicales”, cuenta Félix Sabroso, guionista de la obra. Todo regado de champán y, para evitar que las burbujas se suban a la cabeza, ofrecen cena (a partir de 107 euros).

Uno de los números circenses del espectáculo del Florida Retiro.
Uno de los números circenses del espectáculo del Florida Retiro.

“Señoras y señores, quedan 10 minutos para que comience la representación y hora y media para que acabe el año”. Con este mensaje recibirán también a los asistentes las funciones de El Rey León, Dirty Dancing o la de la sala Tribueñe. Todas las representaciones comienzan a las 22.30, dejando tiempo para comer algo antes —solo Tribueñe ofrece cena— y para que sus respectivos intermedios coincidan con las campanadas. Cinco minutos antes de la medianoche, el elenco del espectáculo basado en el musical de Disney, que lleva cinco años en cartel, empezará a preparar las uvas. Los espectadores despedirán 2016 con Simba, Nala, Mufasa, Zafú o Scar y brindarán con espumoso (Teatro Lope de Vega; entre 73 y 126 euros).

Por su parte, la sala Tribueñe apuesta para la noche del 31 por un espectáculo de variedades (61 euros con cena y barra libre): pianistas, bailaores, guitarristas, cantaores, sopranos y actrices amenizarán una velada en la que se mezclan estilos en una melange artística titulada Bravo Guasa 84. Este fin de año tiene tintes muy ochenteros y todo el que se acerque al Nuevo Teatro Alcalá lo vivirá en su piel. Allí programan Dirty Dancing (entradas entre 39 y 114 euros), que traslada a los espectadores a un recóndito parador invernal cerca de Nueva York con la intención, como dice el estribillo de la canción del musical, “de disfrutar del mejor momento de nuestras vidas”: “Having the time of our lives”.

Una fiesta en el renovado Florida Retiro. ampliar foto
Una fiesta en el renovado Florida Retiro.

En clave familiar

Mientras en casa se preparan los menús y las uvas, la mañana madrileña es un buen escenario para despedir el año con los más pequeños, con un paseo por pequeñas jugueterías con encanto como Lobo Feliz (San Mateo, 28). Los que busquen juguetes sin tintes sexistas pueden acercarse a Kamchatka Magic Toys (San Agustín, 18). Y aunque muchos museos cierran sus puertas ese día, Conde Duque las abre, hasta las 13.30, con su fascinante instalación de luces y formas Katena. En el mismo recinto también hay teatro para niños de cinco a ocho años, con el pase, a las 12.30, de Deambulantes o la verdadera historia de la poeta errante, y de La cama leona y el camaleón a las 10.30 y a las 13.00. En el Ayuntamiento, dentro del programa Iglú de la ficción, se presenta la obra A troche y moche, del colectivo escénico Légolas (11.00, 12.00 y 13.00). También talleres antes de la hora de comer (dos euros).

Uvas a mesa puesta

PABLO LEÓN

En el Florida Retiro no solo habrá jolgorio hasta las seis de la mañana, sino que también habrá comida. A los fogones, Joaquín Felipe, que ha ideado un menú especial para esa noche (250 euros con bebida y uvas). “Queremos acabar dando chocolate con churros”, cuenta Nora Junco, responsable de la parte gastronómica. El menú también se puede probar en El Pabellón, restaurante situado dentro del recinto. “Queremos convertirnos en la mejor oferta culinaria, y eso es una novedad para la histórica sala de fiestas”, añade Junco.

Una de las sensaciones de la temporada gastronómica madrileña ha sido la apertura de Bibo (paseo de la Castellana, 52), del chef Dani García, con dos estrellas Michelin. Para esta ocasión ha ideado tres menús con algunos de sus platos estrella, como yogur de foie, ensalada de bogavante, sopa de almendra o lubina asada (desde 250 euros por persona).

En Nubel (calle Argumosa, 43; dentro del Museo Reina Sofía) invitan a celebrar el año nuevo en el patio del museo. Se trata de un espacio impresionante, donde además de comer (menú de Nochevieja por 45 euros por persona) se podrá escuchar buena música en directo.

El chef Samy Alí realiza en La Candela Restó (Amnistía, 10) una “fusión planetaria”. Así define sus platos este cocinero madrileño de origen sudanés que ha ideado un menú degustación (150 euros) para la noche de mañana.

El chef Óscar Velasco también ha lanzado una propuesta para cenar en Santceloni (Hotel Hesperia; paseo de la Castellana, 57). Con dos estrellas Michelin, acabar 2016 en este restaurante es un lujo para los sentidos (380 euros por persona; 530 con maridaje).

Para los que buscan despedir el año en movimiento, la pista de hielo del Palacio de Cibeles estará abierta hasta las 18.00 (seis euros). Y si se prefieren las zapatillas de correr a las botas de patinaje, atentos a la San Silvestre de Vicálvaro, que se corre por la mañana (10.00) en lugar de la mítica carrera vallecana. Para abrir boca antes de la carrera y la cena, Vallecas monta en su mercado de Doña Carlota un taller de cocina navideña en familia (de 11.00 a 14.00).

Villancicos rockeros

El rugido de una guitarra eléctrica sustituye al tradicional tintineo de cascabeles en los villancicos que interpreta el grupo Christmas Rock Experience. Lo hacen en diferentes plazas de Madrid y tienen sabor a concierto de punk rock. Y tienen grupis, que no cedían su sitio en la primera fila del público el pasado miércoles en la plaza de Sánchez Bustillo, con saltos y movimientos eléctricos al ritmo de un tema navideño de Ramones, Merry Christmas (I don’t want to fight tonight). A golpe de bombo y platillo, estas particulares fans, de entre cuatro y cinco años, acompañadas de sus padres, entraban en calor y se desprendían de sus abrigos. El resultado estaba claro: con la música navideña también se puede montar una buena fiesta.

El cantante y guitarrista Juan Acebo, ataviado con una cazadora de cuero roja, unas botas de cowboy de punta afilada y un particular sombrero rojo y blanco de ala ancha, recuerda que “no solo Raphael hace villancicos”. Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de Madrid refresca la música característica de estas fiestas. A mitad de concierto, después de interpretar temas navideños de Bruce Springsteen o The Ramones, él advierte de que no solo los poperos y los punkies han hecho villancicos. “También los heavies, también Iron Maiden”, dice Acebo agarrado a su guitarra, que empieza a escupir acordes. Hoy ofrecen su repertorio en la plaza de Chueca. Y repiten la víspera de Reyes: el miércoles 4 de enero en la plaza de Agustín Lara y el día 5 en las Vistillas. Todos los conciertos empiezan a las 20.00 (gratis). Sus letras lanzan un mensaje crítico con el consumo sin control que se asocia a estas fechas, y animan a brindar por “el primer hippie de la humanidad; ese que nació un 25 de diciembre” y, en un homenaje al recientemente fallecido George Michael, invitan a despedir el año como si fuera la última Navidad.

El chef Dani García, con dos estrellas Michelin, en su restaurante madrileño Bibo, inaugurado este verano. ampliar foto
El chef Dani García, con dos estrellas Michelin, en su restaurante madrileño Bibo, inaugurado este verano.

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