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El Parlament tramita ya la ley para que voten los catalanes en el extranjero

Sólo PP y Ciudadanos se oponen a una norma que podría aplicarse en el referéndum

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el vicepresidente, Oriol Junqueras, durante la sesión de control al Gobierno catalán.
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el vicepresidente, Oriol Junqueras, durante la sesión de control al Gobierno catalán. EFE

El proyecto de ley del voto electrónico para los catalanes residentes en el extranjero ha superado este miércoles su primer trámite en el Parlament. Los 98 votos a favor de Junts Pel Sí, PSC, Catalunya Sí Que Es Pot y la CUP han tumbado a los 34 diputados de Ciudadanos y el Partido Popular, que se han opuesto con la presentación enmiendas a la totalidad.

“Esta ley trata de resolver las dificultades con las que se topan los catalanes que viven en el exterior a la hora de ejercer su derecho a voto”, ha explicado la consejera de Gobernación y Relaciones Institucionales, Meritxell Borràs, la encargada de presentar el proyecto de ley, que suplirá en parte la falta de una ley electoral catalana. Se prevé que el texto entre en vigor el próximo año y esté listo para las elecciones autonómicas de 2017 y para el referéndum anunciado por Carles Puigdemont para septiembre del próximo año.

Cataluña sigue siendo la única comunidad autónoma que no tiene ley electoral propia y que se regula por la ley española, la LOREG (Ley Orgánica del Régimen Electoral General). “En ningún caso esta ley sustituye el objetivo de país de hacer una ley electoral catalana”, ha declarado Borràs. La consejera ha señalado que, además de procesos electorales autonómicos, la implementación del voto electrónico, permitirá participar también en otras “consultas participativas”.

En las pasadas elecciones autonómicas de septiembre de 2015, sólo 14.781 catalanes pudieron ejercer su derecho a voto de los 21.771 que lo pidieron, de un censo de 196.065 catalanes residentes en el extranjero, a causa de las dificultades del sistema. Los departamentos de Gobernación, Presidencia y Asuntos Exteriores, junto con expertos en voto electrónico en el ámbito tecnológico y jurídico, impulsaron en abril un plan de acción para implementar el voto electrónico.

Ciudadanos ha justificado su enmienda a la totalidad por “cuestiones competenciales”, según el diputado Carlos Carrizosa. “En el fondo del asunto estamos absolutamente conformes: queremos el voto electrónico”, ha matizado. Carrizosa ha recordado que la Cámara catalana no es el lugar para discutirlo y que la propuesta de ley “sólo es una mera herramienta de distracción y de confrontación con el Estado”.

La diputada Esperanza García, del Partido Popular, la ha calificado como “un instrumento más de un hiperventilado independentismo” que va a buscar apoyo en el extranjero. García ha aportado los ejemplos de 12 países, entre los cuales está Alemania o Irlanda, que implantaron el sistema de voto electrónico y lo retiraron por “no ser seguro ni secreto”.

Des de las filas socialistas, David Pérez ha mostrado su apoyo al proyecto de ley con las condiciones de un consenso político y un “escrupuloso” seguimiento del marco legal. La Junta Electoral Central presentó ayer un informe, al que Pérez se ha referido, que negaba el carácter inconstitucional de este proyecto de ley.

Los grupos de Catalunya Sí Que Es Pot y la CUP también han dado su apoyo al proyecto de ley. “Hay una cosa que, para nosotros, la debilita: es una ley hecha a la sumisión total de la LOREG”, ha matizado el diputado anticapitalista Joan Garriga. El ecosocialista Joan Josep Nuet ha señalado la importancia de aprobar una ley electoral propia de Cataluña.