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Ciutat Vella pierde un 11% de los vecinos en pleno ‘boom’ turístico

La población de Barcelona se mantiene estable en 1,6 millones de habitantes

Una protesta contra los pisos turísticos.
Una protesta contra los pisos turísticos.

La población de la ciudad de Barcelona se mantiene estable desde hace cinco años en torno a los 1,6 millones de habitantes. Con todo, si observamos los datos de la última década, llama la atención la pérdida de vecinos que ha sufrido el distrito de Ciutat Vella: en diez años ha restado 13.000 vecinos, un 11% de su población (de 113.154 a 100.115 habitantes). Las cifras, que figuran en la lectura del padrón a 1 de enero de este año, confirman las tesis de expertos y entidades vecinales de la zona, que hace años que alertan y señalan al turismo y su presión sobre la población autóctona como principal causa de la pérdida de habitantes. También las encuestas municipales alertan de la preocupación por la cuestión. Un estudio de un investigador la UAB cifra en el 8% la pérdida de vecinos en el barrio Gótico en cuatro años.

Con los datos del padrón de los cuatro barrios de Ciutat Vella, destaca como el Gòtic ha perdido casi la mitad de la población en la última década, pasando de 27.470 a 15.484 vecinos. Los expertos consultados por este diario subrayan que una parte de esta diferencia puede atribuirse a un empadronamiento hinchado en una de las secciones censales del barrio, donde durante unos años el Ayuntamiento inscribió a vecinos sin domicilio conocido. Pero las tablas oficiales del departamento de Estadística no avisan del matiz.

La población de Barcelona

Habitantes. 1.610.427

Media de edad. 44 años (en 1980 era de 37 años)

Mujeres más longevas. A partir de los 65 años, doblan el número de hombres.

Centenarios. Hay 702 personas mayores de 100 años.

Porcentaje de extranjeros. 16%. Las principales nacionalidades son la italiana, paquistaní, china y marroquí.

Lugar de nacimiento. Apenas el 52% de los vecinos de la ciudad han nacido en Barcelona. El 22% en el extranjero, el 18% en otros lugares de España y el 7,5% en otros lugares de Cataluña.

Nivel de estudios. El 30% de vecinos tienen superiores.

Hogares. Casi el 60% de los hogares están formados solo por una o dos personas.

En cualquier caso, el investigador del Centro de Estudios Demográficos de la UAB Toni López asegura, en un artículo publicado a partir del análisis de los hogares, que la pérdida de vecinos del barrio Gòtic ha sido del 8% en cuatro años; y la de hogares, del 6%.

López está convencido de que “hay correlación entre la presión turística y los cambios en la población”. “No lo podemos probar científicamente, pero sí acumular evidencias empíricas de lo que ocurre en Barcelona, Amsterdam, Venecia, o Nueva York, ciudades donde hay mucho turismo”. Y en el caso de la capital catalana, dice, es que empieza a haber sustitución del uso residencial de las viviendas a turístico.

El geógrafo Agustín Cócola, que estudió el impacto de los pisos turísticos y hoteles sobre los vecinos del Gòtic y concluyó que más de la mitad de los edificios del barrio tienen pisos para visitantes, añade que no se puede tener la certeza de que “el turismo sea la única causa de pérdida de vecinos, pero sí que es el principal factor”. Cócola, que trabaja por las universidades de Cardiff y Lisboa, recuerda que en la encuesta que hizo para su tesis doctoral, el 87% de los vecinos que se marchaban del barrio respondieron que lo hacían “por el encarecimiento de la vivienda y la imposibilidad de hacer vida cotidiana” como consecuencia del turismo.

La concejal del distrito de Ciutat Vella, Gala Pin, tampoco se atreve a señalar el turismo como única causa de la pérdida de población de la zona, pero hace algunos apuntes: “Ciutat Vella es una de las zonas más afectadas por la masificación turística, tiene un problema de espacio público, es imposible regular el precio de los alquileres, es de las zonas donde más viviendas se destinan a uso no residencial, la masificación impacta en el comercio de barrio y en la vida cotidiana, el 80% de los pisos que se compran se destinan a inversión y el descanso por la noche es difícil”.

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