Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La oposición en pleno debilita a Colau al tumbarle su plan de Gobierno

El revés del PAM muestra la solitud de la alcaldesa en vísperas a aprobar el presupuesto

El primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello.
El primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello.

El gobierno de la alcaldesa de Barcelona Ada Colau, sufrió ayer dos reveses al perder dos votaciones en la comisión de Presidencia. Primero, la oposición en bloque impidió la aprobación inicial del PAM, el Plan de Actuación Municipal. Además, perdió la votación sobre la inscripción de reconocimiento a Juan Antonio Samaranch por su contribución a que Barcelona fuera la sede de los Juegos Olímpicos de 1992. La enseña, gracias a los votos del PSC —que paradójicamente es socio de Colau en el Consistorio— deberá restituirse. La oposición recriminó a Colau falta de diálogo y criticó su gestión, lo que evidenció su soledad en vísperas a la votación de las ordenanzas y la tramitación del expediente más importante: el presupuesto.

El PAM es un documento que todos los ejecutivos presentan —se abre a la participación ciudadana— y que viene a ser una hoja de ruta del mandato. Tanto si se aprueba como si no, no es vinculante, pero es la primera vez que un alcalde no logra aprobarlo. Que no logra el aval político. Las críticas de todos los grupos de la oposición, desde el PP hasta la CUP, pasando por CiU, Ciutadans y ERC fueron durísimas.

A pesar de que, cómo recordó la concejal de Participación, Gala Pin, en la elaboración del PAM han participado 39.000 personas, 15.000 presencialmente y el resto por Internet. Y las propuestas han sido aceptadas en un 72% de los casos. En cambio, los cinco partidos recordaron que la propuesta más votada en el proceso participativo, cubrir la Ronda de Dalt a su paso por Horta y Nou Barris, no figura en el documento definitivo.

El debate en comisión se convirtió en un rosario de reproches de los grupos hacia el equipo de Colau sobre su falta de diálogo y lo que han anunciado que harán pero no han hecho. Cuestiones como la oficina de transparencia, el código ético, el cambio en el modelo de servicios sociales, la Barcelona ciudad refugio, el censo de pisos vacíos... Poca gestión, dijeron, mientras acumulan una polémica tras la otra, la última por la exposición sobre el franquismo que expone una estatua ecuestre de Franco a la que le falta la cabeza. Todo ello en vísperas a la complicada tramitación del presupuesto de 2017.

Desde el PSC, socio de gobierno de Colau, la veterana regidora Carmen Andrés lamentó el resultado de una votación que calificó de “inaudita”. “Algo tendremos que hacer”, admitió. El regidor de Presidencia, Eloi Badia, que defendió el PAM como una herramienta para responder a las emergencias y hacer una ciudad más sostenible, reprochó a los partidos de izquierdas, CUP y ERC “no poder contar con sus propuestas”. “Hoy quién pierde son los ciudadanos”, lamentó.

Sucesivamente, CiU, Ciutadans y PP, reprocharon al ejecutivo su falta de diálogo y lo que calificaron política de “postureo y poca gestión”, “debilidad” o “revanchismo ideológico”. ERC arremetió contra el PSC con el que ha pactado Colau y tildó el plan de “inmovilista”. La CUP criticó el proceso de participación y dijo que el plan está “vacío de contenido”.

Inaudito fue también que el gobierno de Colau perdiera la votación sobre Samaranch con los votos del PSC, su socio. La respuesta del portavoz del Ejecutivo, Gerardo Pisarello, fue anunciar que lo harán, pero trasladarán el conjunto al Museo Olímpico y del Deporte, que lleva también el nombre del quien fue presidente del COI y figura clave en la asignación de los Juegos.

Más información