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Empresarios alemanes piden a Puigdemont y Rajoy que dialoguen

El president explica su hoja de ruta a cerca de 200 empresarios en el Círculo Ecuestre

Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, y Albert Peters, este martes, en el Círculo Ecuestre.
Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, y Albert Peters, este martes, en el Círculo Ecuestre.

Albert Peters, presidente del Círculo de Directivos de Habla Alemana, una asociación radicada en Barcelona y que agrupa a empresarios y ejecutivos de Alemania, Austria, Holanda y Suiza, se ha mostrado este martes partidario de que la Generalitat y el Gobierno central dialoguen para buscar una solución al conflicto soberanista. Bajo el lema Hablando se entiende la gente, Peters ha defendido esa posición ante Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, que acudió invitado por la entidad a un almuerzo en el Círculo Ecuestre de Barcelona al que asistieron 280 personas, entre ellos 180 empresarios de origen centroeuropeo y que representaban a las 800 empresas alemanas en Cataluña.

El almuerzo, que duró más de dos horas, contó con la asistencia, además de Puigdemont, del expresidente Artur Mas; de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell; del consejero de Empresa, Jordi Baiget; el exconsejero Felip Puig; el expresidente de la Generalitat Josep Montilla y los exalcaldes Xavier Trias y Jordi Hereu. Puigdemont explicó en su discurso el proyecto que defendió este lunes en Madrid: su disposición a pactar con el Ejecutivo central cómo se debería celebrar el referéndum que reclama.

El Círculo de Directivos quiere también invitar a Mariano Rajoy si se confirma en la presidencia. El colectivo es apolítico y no toma partido pero, en febrero de 2014, varios miembros del mismo, entre ellos el propio Peters, creó la plataforma ¿Catalunya sin Europa? ¡No! y difundió un manifiesto denominado Declaración de Barcelona en la que advertían del impacto “nefasto” para la economía si se consumaba la secesión. El manifiesto no hacía mención alguna al diálogo y en un tono firme advertía que Cataluña quedaría fuera de Europa, que tardaría cien años en ser de nuevo admitida y que no habría circulación de trabajadores y capitales además de alertar del riesgo del "fervor nacionalista". El texto, firmado por más de un centenar de empresarios, desagradó por completo al Gobierno catalán y ahora parece que las relaciones entre las dos partes están en un momento de deshielo

El coloquio se ha desarrollado de forma plácida y durante el mismo se ha constatado que el proceso soberanista no ha provocado fuga de empresas ni ahuyentado inversiones. Varios empresarios han interesado por el proceso y alguno insistió en preguntar a Puigdemont sobre qué mayorías consideraría suficientes para avalar el camino independentista. Otro de los asistentes, según las fuentes consultadas, ha alertado de que la CUP, socio parlamentario de Junts pel Sí, partidario de salir del euro y de la Unión Europea. Puigdemont ha matizado que su ejecutivo mantiene con ellos acuerdos puntuales, sin que eso ponga en cuestión la permanencia de Cataluña en el espacio comunitario. También se han escuchado voces críticas con el Gobierno de Mariano Rajoy por negarse al "diálogo" con la Generalitat, según las fuentes consultadas, informa Efe.