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Morir en Madrid es un lujo

El precio medio de un entierro sale por 4.765 euros, unos 1.200 más que en el resto de España

Imagen del cementerio de la Almudena ayer.
Imagen del cementerio de la Almudena ayer.

El final de la vida puede parecerse al final de una película documental donde el difunto ha sido el protagonista. Pero si en el cine se paga para entrar, en este mundo hay que pagar para salir. Morirse en España puede costar una media de 3.545 euros, según un informe realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en 2013. En Madrid el costo de un entierro puede ascender a 4.765 euros. Son 2.000 euros más que en 2008, año en el que el precio medio era de 2.566 euros, según un informe de Eroski Consumer de ese mismo periodo. Cinco años antes, en 2003, el precio medio por funeral en Madrid era de 1.928 euros y en 1998 costaba 1.094 euros.

En la actualidad, un servicio funerario básico puede rondar los 3.000 euros sin contar el nicho en el cementerio. El precio incluye la sala de tanatorio, el féretro, una carroza, los trámites correspondientes y la cremación, en su caso. Los féretros más baratos pueden rondar los 800 euros y los más caros los 20.000 euros, según una funeraria consultada. En el cementerio Sacramental de San Isidro, una sepultura con lápida puede llegar a costar más de 17.000 euros. La más barata, se queda en los 1.000. Una corona de flores bordea los 150 euros. “Hay funerarias que no te dicen lo más barato, sino que empiezan por los ataúdes que valen 1.000 o 1.500 euros, depende del dolor que tengas”, se queja José Luis Manzano de la Asociación contra el Abuso de los Servicios Funerarios. “Ha habido siempre mucha falta de información”, puntualiza.

Un seguro de decesos puede llegar a cubrir unos 4.825 euros que cuesta el entierro. Según datos de la Asociación Empresarial de Seguros (Unespa), unos 20 millones de ciudadanos españoles, un 60%, tienen un seguro contratado. Los precios anuales de la póliza pueden variar según la edad del asegurado. A los 20 años se sitúa entre los 30 y los 120 euros anuales. Para los mayores de 60 el precio oscila entre los 400 y los 600 euros anuales.

Además de la edad, los precios de las pólizas de seguros por decesos están condicionados por las subidas del IPC y deberían mantener una correlación con dicho índice. Sin embargo, en el período de 1998 a 2008 el IPC subió alrededor de un 39% y los precios de los servicios funerarios se dispararon un 90%. En los últimos ocho años el IPC subió un 7%, pero los costes de los servicios fúnebres se incrementaron aproximadamente un 50%. “Las aseguradoras aumentan las primas a su antojo”, afirma Manzano. “A mí cada día me llama más gente que me cuenta que se ha dado de baja en el seguro”, asegura.

En España el 75% del negocio de los enterramientos está en manos de tres empresas aseguradoras. En el país hay unas 400.000 defunciones al año, de las cuales cerca de 25.000 ocurren en la capital. La industria funeraria mueve unos 1.600 millones de euros al año en todo el país y da empleo a unos 10.000 trabajadores, según la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef). Un estudio hecho en el 2010 por el Gobierno decía que el 21% del negocio funerario (unas 1.800 funerarias en todo el país) estaba en manos de ocho empresas. Una de ellas facturó en 2013 unos 153 millones de euros, más del doble que en 2009. El País se hacía eco del peligro que corrían las pequeñas funerarias nacionales en un artículo publicado en el 2014.

El negocio de las funerarias ha hecho que el sector ofrezca servicios cada vez más elaborados y diversificados como una empresa que convierte las cenizas del difunto en diamantes. El precio oscila entre los 3.800 y los 30.000 euros. Si, por ejemplo, el fallecido es seguidor del Atlético de Madrid se pueden dejar sus cenizas en custodia en el Espacio Memorial que el club rojiblanco tiene en el Vicente Calderón por un importe que oscila entre los 756 y los 6.000 euros. Hay opciones más ecológicas, como convertir al fallecido en abono. El negocio se mueve continuamente y las ferias ofrecen constantemente novedades e innovaciones, entre ellas se encuentran las lápidas con códigos de barras que permiten acceder a fotos y recuerdos del difunto en el teléfono móvil.

Para aquellos familiares que carecen de recursos, el Ayuntamiento brinda un servicio gratuito de incineración o inhumación. El difunto debe estar empadronado en Madrid y no tener medios económicos, ni estar cubierto por aseguradoras, cofradías o empresas. Los familiares obligados a satisfacer los gastos tienen que demostrar, vía declaración de la renta, que tampoco cuentan con los ingresos para sufragar los gastos. En este caso los cuerpos no serán velados ni expuestos. Las personas con identidad desconocida también pueden abandonar este mundo de manera gratuita.