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Elegante desnudez

Yasmine Hugonnet hipnotizó con su espectáculo Le Récital des Postures al público que llenaba la Sala Hiroshima el pasado sábado

Le Récital des postures, de Hugonnet.
Le Récital des postures, de Hugonnet.

Interpretar un solo, sin música y en un espacio íntimo en el que el público está muy cerca del artista requiera talento y personalidad escénica, cualidades que no le faltan a la coreógrafa y bailarina suiza, Yasmine Hugonnet que, con su espectáculo, Le Récital des Postures, hipnotizó al público que llenaba la Sala Hiroshima el pasado sábado. Con esta actuación empezaba la temporada de este interesante espacio escénico que apuesta por los artistas emergentes locales e internacionales y que en su año y medio de vida ha convertido su programación en una de las más interesantes de toda la ciudad de Barcelona.

Le Récital des Postures se ha de contemplar como un concierto para un instrumento: el cuerpo humano, en este caso el de Yasmina Hugonnet, moldeable y disciplinado. En un espacio blanco la intérprete empieza a moverse con gran lentitud. Su gesto es ágil, sencillo y elegante, no hay lugar para el efectismo. El espectador puede imaginar que se trata de una nota en un pentagrama blanco que va creando su propia melodía gestual. En la mayor parte del espectáculo, de 50 minutos de duración, la intérprete está desnuda, una desnudez distinguida que junto con el juego con su larga melena negra provoca la imaginación del espectador al crear originales formas escultóricas.

Le Récital des postures

Coreografía e interpretación de Yasmine Hugonnet; Colaborador artístico: Michael Nick; Diseño de Luces: Dominique Dardant; Sala Hiroshima. Barcelona. 1 de octubre

Misterio y naturalidad se trenzan en el vocabulario coreográfico de esta singular artista, lo que la lleva a entrar en comunicación íntima con el público, quién no se siente agredido por un violento desafío, sino que paulatinamente se deja llevar a un mundo onírico invitado por el expresivo cuerpo de Yasmine. Un cuerpo que habla de las emociones ocultas que palpitan bajo la piel humana. Divertida y aplaudida la secuencia en que Hugonnet enrolla su melena con una botella de agua en posición vertical, dando la sensación que lleva un tocado de princesa medieval.

Esta artista viene precedida de un destacado éxito que ha alcanzado como coreógrafa independiente e interprete en países como Noruega, Francia, Eslovenia y Suiza. En 2010 fundó su propia compañía, Mouvementés, con sede en Laussane desde 2013.