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La Guardia Civil indaga si Diana Quer llegó a su casa antes de desaparecer

Los agentes localizan e interrogan a un hombre que acosó a chicas durante las fiestas de A Pobra do Caramiñal y descartan su implicación en el caso de la joven madrileña. La Infantería de Marina busca ahora en el mar

Un agente de la Guardia Civil en la búsqueda de Diana Quer. ÓSCAR CORRAL ATLAS ATLAS

La Guardia Civil tiene pruebas de que Diana Quer, la joven de 18 años desaparecida en A Pobra do Caramiñal (A Coruña), siguió activa después de las 2.43 horas de la madrugada del lunes 22, momento en que ella le envía el último WhatsApp a un amigo en Madrid explicándole que se está "acojonando" porque un hombre la "llamaba" por la calle: "Morena, ven aquí". A partir de ese momento, el sistema de mensajes revela que la chica ya no lee la siguiente pregunta que le hace su compañero de clase; y a la mañana siguiente, cuando su madre presenta una denuncia por su desaparición, el aparato ya no da señal alguna. Pero los investigadores tienen ahora pruebas de que la veraneante continuó su camino y creen, por una serie de indicios, entre ellos los que ha dado el propio teléfono, que llegó al chalé adosado de la familia, en el que pasaba las vacaciones con su madre Diana y su hermana Valeria. Ahora hay testigos que la sitúan en diversos escenarios de la villa horas después y se sabe que realizó y recibió algunas otras llamadas.

Aunque desde el instituto armado se sigue insistiendo en que "todas las hipótesis están abiertas", los agentes van cerrando puertas y ponen el foco en las últimas horas de aquella noche. Los rastreos en la comarca se han intensificado lejos de la urbanización de Diana y del camino que une el centro de A Pobra con su casa. La Guardia Civil, apoyada por un helicóptero, busca en los montes y la Infantería de Marina, en la ría de Arousa. En la vivienda ha aparecido el DNI de la chica y una prenda de ropa que la familia creía que llevaba puesta. Y presuntamente pierden fuerza los alarmantes whatsapps destinados al amigo.

La Policía Judicial ha logrado localizar al hombre de tez oscura, con un tatuaje en el hombro, alto y de unos treinta y pico años que describían algunas adolescentes de A Pobra y que aquella noche del domingo al lunes las había estado acosando, persiguiendo o llamando con frases parecidas a la de "morena, ven aquí". Esta persona, supuestamente, se ocupaba con otros dos compañeros en el montaje de atracciones de feria. La Guardia Civil ha interrogado al grupo (y este ha reconocido que a veces se entretiene atosigando a las mujeres con términos similares) pero descarta su implicación en la misteriosa ausencia de Diana Quer.

Unos cuatro días antes de desaparecer, Diana mantuvo un fuerte enfrentamiento doméstico. Varias testigos declararon que presenciaron luego una escena en el centro de salud que podría ser consecuencia de ello. Llegaron la hermana y la madre "muy alteradas" reclamando asistencia médica. Pero al igual que desde el principio el padre de la chica desaparecida restó importancia al mensaje de WhatsApp de su hija mayor ("me estoy acojonando"), ahora Juan Carlos Quer, que no se encontraba la noche de la desaparición en A Pobra porque está divorciado de su exesposa, considera que la riña no es relevante. La madre reitera una y otra vez que Diana no se fue por propia voluntad y que estaba muy apegada a ella.

La familia, que niega la posibilidad de que se trate de un secuestro, no ha dejado de atender a la prensa durante la semana transcurrida, y siempre ha defendido públicamente la teoría de que su hija "está retenida contra su voluntad" en "cualquier lugar de España". Esta tarde, Valeria, que ha publicado estos días varias cartas en las redes sociales pidiendo a su hermana que regrese, ha tenido que volver al hospital con un ataque de ansiedad.

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