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Colau es la alcaldesa que más manteros ha denunciado desde 2011

Desde enero hasta junio de este año el Ayuntamiento ha denunciado 34.473 personas, mientras que durante el mismo periodo del año pasado se pusieron 28.253 sanciones

Un grupo de manteros ayer, vigilados por la policía portuaria
Un grupo de manteros ayer, vigilados por la policía portuaria

El gobierno de Ada Colau es el que más denuncias ha interpuesto a las personas que se dedican a la venta ambulante desde el 2011, según las cifras del Ayuntamiento de Barcelona. Cuando quedan todavía cinco meses porque acabe el año y se pueda hacer un recuento anual, las cifras que se pueden comparar son las que van desde el mes de enero hasta junio. Los datos de julio todavía no están disponibles. Y la comparativa de estos datos indica que el equipo de Ada Colau ha denunciado 34.473 personas por dedicarse a la venta ambulante. Esta es la cifra más alta desde 2011 (no se tienen los datos anteriores). El segundo año con más sanciones fue el 2014, con 34.473 multas. El año pasado, el último año de gobierno del convergente Xavier Trias, se pusieron 28.253 multas durante este periodo. Cuesta encontrar cifras de cuál es la evolución de las personas que se dedican a la venta irregular en Barcelona, puesto que varía constantemente, pero todo apunta que ha crecido en los últimos años. De manera que el aumento de las sanciones es normal.  

Las denuncias contra las personas que se dedican a la venta ambulante, mayoritariamente inmigrantes y refugiados subsaharianos, son difíciles de cobrar, puesto que los sancionados son personas sin recursos que apenas subsisten. Aun así, durante el 2015, el Ayuntamiento de Barcelona ingresó por este apartado 8.905.960 euros. Los datos de este año no se conocerán hasta principios del 2017.

El fenómeno, que no es exclusivo de Barcelona, está adquiriendo una gran dimensión este verano, después de la gran ocupación que los manteros han protagonizado en algunas calles de la ciudad, como el paseo Joan de Borbó, en la Barceloneta. Cómo pasa durante las Navidades, la llegada de turistas a la capital catalana provoca que muchas de las personas que el resto del año se dedican a recoger chatarra, aparquen los carros y cojan los fardos para intentar vender todo tipos de productos, a menudo falsificaciones otras marcas. 

El Ayuntamiento también ha sancionado a algunos compradores, a pesar de que la cifra es muy discreta. Desde el inicio de 2016, se han denunciado a 188 personas. Durante el mismo periodo del año pasado, la cifra se quedó en 110. En 2015, gracias al descuento que se ofrece si la sanción se paga inmediatamente, el Ayuntamiento ingresó 44.460 euros de los compradores multados.

Nuevo encontronazo con la policía

A. L. CONGOSTRINA

Los Mossos d’Esquadra, la Guàrdia Urbana de Barcelona y la Policia Portuària llevaron a cabo ayer una operación conjunta para evitar que los manteros vendan sus mercancías, por la noche, en la zona portuaria. Los agentes, que llevaban días comprobando que cuando los policías se retiraban de la zona, los vendedores ambulantes ilegales volvían a instalarse en el espacio, retrasaron el cambio de turno.

A las 21.30 varias furgonetas de la Guardia Urbana de Barcelona esperaban a los manteros en el exterior de la boca de metro de la Barceloneta. Unos con sus petates esperaron allí e incluso insultaron a los agentes; otros buscaron otro lugar. En el paseo de Colon esperaban la Policia Portuaria y decenas de vendedores ambulantes, la mayoría senegales, comenzaron a jugar al gato y al ratón con la policía.“Esta noche van a estar todo el rato, no vamos a poder vender nada”, afirmaba uno de ellos que, tras ir hasta Colón, tiraba la toalla: “Me vuelvo a casa”.

Sobre las 23.00 los agentes empezaron a abandonar sus puestos. Los manteros, discretamente, se fueron colocando. La mayoría de turistas ya había acabado de cenar y la caza del cliente ya era muy complicada.

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