Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Colau y CiU evitan declarar al Rey persona ‘non grata’ en Barcelona

El voto de calidad del Gobierno salva a la alcaldesa de la reprobación por la gestión del 'top manta'

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

Las abstenciones de los grupos de Barcelona en comú, en el gobierno municipal, y CiU han evitado este miércoles que el Ayuntamiento de la capital catalana haya declarado al Rey Felipe VI y toda la Casa Real personas non gratas en Barcelona. La declaración se ha votado en la comisión de Presidencia del Ayuntamiento, a propuesta de la CUP, que ha contado solo con el apoyo de ERC, sumando ocho votos. Ciutadans, PSC y el PP han votado en contra, 12 votos. Las abstenciones del partido de la alcaldesa Ada Colau y de CiU han sumado 21.

El concejal de la formación asamblearia Josep Garganté ha tachado la monarquía de "institución antidemocrática basada en privilegios de sangre que se legitima con el anterior régimen" y ha añadido que "la relación de la dinastía borbónica con Cataluña es de imposición". Desde ERC, y con argumentos parecidos, Trini Capdevila ha recordado su partido impulsó desde la alcaldía de Breda la primera declaración en el mismo sentido en enero pasado. Además, tras anunciar CiU su abstención, Capdevila ha reprochado al concejal Joaquim Forn que en el congreso del pasado fin de semana el partido se declaró "republicano".

El gobierno municipal, por parte de su portavoz, Gerardo Pisarello, ha argumentado su abstención recordando que ha afirmado que la monarquía le "parece una anomalía democrática". "Podemos reprobar una institución pero no vemos plantear como una causa general utilizar la figura de la persona non grata si no hay una actitud concreta que lo avale", ha dicho y ha recordado las "muestras de afirmación republicana", de Barcelona comú que al llegar al Ayuntamiento eliminó el busto de Juan Carlos I o retiró la medalla de oro a Cristina de Borbón. Por parte de CiU, Joaquim Forn se ha mostrado partidario de "trabajar en positivo por la construcción de un Estado catalán". "Cuando seamos Estado, dejaremos de tener Rey y CIE, y no tendremos que soportar operaciones Cataluña construidas por el Estado", ha manifestado.

Ciutadans llama "filoetarra" a Garganté

El portavoz del grupo municipal de Ciutadans, Paco Sierra, ha pedido declarar al concejal de la CUP Josep Garganté persona non grata durante el debate sobre la figura de Felipe VI. Sierra ha afirmado de corrido que el concejal cupero "ha sido condenado, es un delincuente que hace apología del terrorismo, presiona a los miembros de la Guardia Urbana...". "Son ustedes filoetarras", ha continuado y a continuación ha recordado que Garganté "pidió la libertad de Arnaldo Otegi" al iniciar el mandato. "Dijo que ha sido secuestro por el Estado Español, no le encuentro otra palabra", ha concluido. Tras el llamamiento a la calma de la presidenta de la comisión, Francina Vila, Garganté ha respondido a Sierra que estudiará si las "calumnias pueden tener consecuencias legales".

Desde el PSC, Carmen Andrés ha considerado la idea "fuera de lugar y sin fundamento". "Felipe VI no ha tenido ninguna actitud que pueda ser recriminada hacia Barcelona. Se confunde la persona con la institución. Queremos huir del oportunismo político en estas comisiones", ha zanjado.

Por su parte, Ciutadans y PP han realizado vehementes defensas tanto del Rey como del papel de la Casa Real. "En el breve mandato del Jefe de Estado solo encontramos motivos de agradecimiento a la representación del pueblo español en todo el mundo y porque la monarquía parlamentaria es ejemplo de cono se hace una transición", ha dicho el concejal de Ciutadans Paco Sierra. Por parte de los populares, Ángels Estellés ha considerado que "la monarquía aporta unidad y estabilidad a España, que ha cambiado mucho gracias a la monarquía en 40 años.

El primer ayuntamiento catalán que declaró al Rey Felipe VI como persona non grata fue el de Breda, en enero pasado. Le siguieron las poblaciones de Arenys de Munt, Torelló, Esparreguera, Balaguer, Cervera o La Bisbal. En Sant Adrià del Besòs, municipio pegado a la capital, la idea no prosperó por la negativa del PSC.

En la misma comisión, el voto de calidad de Barcelona en comú ha evitado reprobar a Colau por la gestión del top manta. La reprobación era una propuesta de CiU, que ha contado con el apoyo de Ciutadans y el PP. En el frente del no a la reprobación se han colocado el Gobierno, PSC y la CUP. Y ha sido la abstención, en el último minuto, de ERC, quien ha decantado la balanza hacia el voto de calidad del gobierno.

El portavoz de CiU, Joaquim Forn, ha defendido que la "inacción" del gobierno Colau ha provocado "un efecto llamada que ha llevado a doblar la cifra" de vendedores ambulantes en situación irregular, un argumento en el que han coincidido Paco Sierra, de Ciutadans, y Àngels Estellés, del PP.

Por parte de la CUP, Josep Garganté, ha criticado la gestión del gobierno pero con distintos argumentos. Ha afirmado que Colau "no ha dejado de hacer pasos a la derecha, ha cedido día a día a las presiones de los partidos que no han dudado en ponerse de lado de los lobbies en vez de ponerse de lado de las personas empobrecidas". Carmen Andrés, del PSC, ha recordado que hay más instituciones implicadas en la resolución del conflicto y que cada una debe buscar su responsabilidad.

Desde el ejecutivo, el portavoz Gerardo Pisarello ha respondido a la proposición de CiU recordando las palabras de ayer de la alcaldesa de Roses, del mismo partido: "El fenómeno del top manta es complejo; llevamos tiempo intentándolo todo, no se puede culpar al ayuntamiento cuando la solución depende de la coordinación entre administraciones".

El portavoz de los republicanos, Jordi Coronas, se ha abstenido tras imponer tres condiciones al gobierno: el reconocimiento de errores en la gestión del fenómeno, el compromiso de abordar el fenómeno en toda su complejidad y el de llevar a cabo las medidas que se acordaron en marzo al cerrar la Mesa de trabajo del top manta.