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Los retrasos de Vueling y las huelgas amenazan el verano récord del Prat

La compañía asegura que está mejorando el modelo de operaciones

Pantallas de información de vuelos del aeropuerto de El Prat
Pantallas de información de vuelos del aeropuerto de El Prat

La temporada estival del 2015 no fue buena para la imagen de Vueling. Los retrasos (un 37% de los vuelos fue impuntual en agosto) y las cancelaciones (unas 200 entre julio y agosto, según la plataforma Reclamador) exasperaron a muchos viajeros, a lo que se sumaron las críticas de los sindicatos de pilotos y tripulantes de vuelo por una supuesta mala planificación de las operaciones. Es por ello que la llegada de este verano, en el que todo indica que se batirán los récords de visitas, vuelve a poner el foco sobre la aerolínea líder de El Prat, que ha sacado a la venta 14 millones de sillas. Los sindicatos insisten en los problemas de gestión continúan. La empresa defiende que las incidencias son puntuales y que está mejorando el modelo de operación. Además, el anuncio de huelgas en aerolíneas y aeropuertos en España, Italia o Francia agrega tensión a la actividad aérea.

La temporada alta de la aerolínea es entre abril y octubre y es por eso que el hecho de que ya en junio haya algunos fallos generan suspicacias. Fernando Ansorena es un arquitecto que el pasado lunes tardó 16 horas para hacer el trayecto entre Jerez y la capital catalana. Su vuelo salía a las 14.00 y por la mañana le llegó un mensaje al móvil anunciando que su vuelo se cancelaba. Pero en la appde Vueling le informaban que solo se trataba de un retraso. “No había a quién preguntarle y la única opción que te daban por teléfono era un vuelo al otro día. Terminé yendo a Sevilla y comprando un tren por 220 euros”, se queja.

Vueling no revela el número de vuelos cancelados ni su índice de puntualidad. La semana pasada, explica un portavoz, sí que hubo un problema de operaciones en El Prat, donde la compañía opera unos 500 vuelos diarios, el 55% de la actividad de la T1, pero descarta que haya un problema generalizado. En mayo, de acuerdo con el portal especializado Flight Stats, Vueling ocupó el último lugar en puntualidad entre las aerolíneas de bajo coste europeas. Un 36% de los vuelos salió con un retraso de más de 15 minutos.

“A la presión comercial se suma que las programaciones siempre están al límite”, asegura un portavoz del Sindicato de Tripulantes Auxiliares de Vuelos de Líneas Aéreas (STAVLA). Los trabajadores creen que el cambio en la cúpula de la compañía ha generado cambios que han llevado a personas “con menos experiencias” a encargarse de la planificación, que en teoría se había diseñado en noviembre del año pasado. Las críticas empezaron en plenas elecciones sindicales.

Desde Vueling explican que este año reforzarán la plantilla con 600 personas, 200 de ellos pilotos. La ampliación obedece a un aumento de la oferta pero también a la actualización de los equipos, un gesto que los sindicatos interpretan como acoger sus demandas. Otro de los cambios es el aumento de tiempo en tierra, que en algunas rutas pasará de 30 minutos a 45. Se trata de un elemento clave en la estrategia de Vueling frente a sus competidores y cuyos efectos sobre la cuenta de resultados está por verse. La compañía facturó el año pasado 1.932 millones de euros y ganó 95,3 millones.

La actividad aérea se verá tensionada estos días por huelgas en Francia, Italia y Bélgica. El personal del servicio de guiado de aviones de Madrid protestará la próxima semana, algo que también recargará las operaciones sobre El Prat.