Mas pide el voto a los militantes de Unió para construir un centro amplio

El expresidente trata de captar al votante de la formación de Duran y Lleida, que no concurre este 26-J

Mas en un acto de campaña el viernes en Reus.
Mas en un acto de campaña el viernes en Reus.Jaume Sellart

Tras unos primeros actos de autoafirmación y de ataques a discreción para marcar perfil propio, el presidente de Convergència, Artur Mas, cambió ayer ligeramente el rumbo de la campaña de la formación nacionalista. Apeló a “la buena gente que votó a Unió” en las últimas dos elecciones para que opten en esta ocasión por CDC. En pleno debate sobre el futuro de la hoja de ruta soberanista, el partido intenta atraer los apoyos del voto no independentista que representa el que era su socio hasta hace un año. En las pasadas legislativas, Unió apenas obtuvo 64.500 votos y no logró representación en el Congreso, pero captar una parte de esos escrutinios puede suponer ganar un escaño en Lleida, afianzar el segundo en Girona y evitar los peores resultados de su historia.

Mas hizo ese llamamiento en Lleida, bastión del partido que rigió Josep Antoni Duran Lleida hasta su reciente dimisión, ante poco más de un centenar de asistentes. Las banderas independentistas se quedaron en el armario —apenas media docena de estelades portadas por militantes— y los organizadores optaron por distribuir senyeresy banderas de la Unión Europea por las sillas. Nada que ver con el baño de estelades en Girona, por ejemplo, durante el inicio de la campaña el pasado jueves.

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La presencia del president Carles Puigdemont y del candidato Francesc Homs, además de la presencia de Mas, describen bien la importancia que le dieron al mitin. Su desembarco no se limitó a los parlamentos: cada uno de ellos se dejó ver antes por un bar para departir con los parroquianos y, de paso —en ese orden de intereses—, tomar algo. Y después hubo una comida con empresarios. Proximidad.

Convergència tiene en esta campaña muy en cuenta la provincia de Lleida. Es consciente de que el 20-D perdió el segundo diputado por unos 1.300 votos y considera que si logra captar una parte de los 4.000 que entonces obtuvo Unió salvaría buena parte de los muebles en estas elecciones. “Todo aquel esfuerzo de más que haces es el que cambia la historia”, señaló, en una clara demanda a las bases de CDC para que trabajen hasta el último momento para conseguir ese “puñado” de votos que se echaron de menos hace seis meses.

Si en Lleida se quiere conseguir ese diputado, también se está reforzando la actividad en Girona —allí Unió obtuvo 6.300 votos— para no perder el segundo escaño por esa provincia. La llamada a esos votantes huérfanos de Unió, realizada también por el PP y Ciudadanos, no gustó a los socialcristianos, que subrayaron que han reclamado a sus militantes y simpatizantes que se abstengan.

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El argumento de Mas es que Convergència tiene que construir un centro amplio que quede al margen de los extremos dibujados por él mismo. A la derecha, dijo, el PP y Ciutadans. A la izquierda, la CUP, Podem y Esquerra Republicana. “Hay un montón de gente que no quiere caer ni a un extremo ni al otro”, afirmó. Incluso, con miras al futuro, señaló que ese espectro amplio en el centro político que puede aglutinar CDC reducirá “el riesgo de tripartitos”, en referencia a un posible ejecutivo catalán formado por En Comú Podem, Esquerra y la CUP.

Por la tarde, en Gironella, Francesc Homs, aseguró que ni con el PP ni con la CUP irán a ninguna parte y que hay que prescindir de ellos, tras acusarles de haberles puesto a prueba muchas veces. “ "No es que vayamos en su contra, va de quitárnoslos de encima”, exclamó en un mitin en Gironella acompañado por el cabeza de lista al Senado, el independiente Miquel Calçada, y el alcalde del municipio, David Font, según Europa Press.

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Sobre la firma

Dani Cordero

Dani Cordero es redactor de economía en EL PAÍS, responsable del área de industria y automoción. Licenciado en Periodismo por la Universitat Ramon Llull, ha trabajado para distintos medios de comunicación como Expansión, El Mundo y Ara, entre otros, siempre desde Barcelona.

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