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Baltar intenta anular la causa contra él en la instrucción abierta a su hijo

La defensa del exbarón del PP, que debería haber declarado hoy ante la juez, consigue un aplazamiento

José Luis Baltar, primero por la derecha, este viernes en el interior de los juzgados.
José Luis Baltar, primero por la derecha, este viernes en el interior de los juzgados.

Dos años después de sentarse en el banquillo, acusado y posteriormente condenado por un delito de prevaricación al enchufar a 104 afines al PP en la Diputación que presidía, el exbarón del PP gallego José Luis Baltar ha realizado este miércoles un nuevo paseíllo hacia el juzgado. En esta ocasión, el patriarca del baltarismo debía comparecer, investigado por los supuestos delitos de cohecho y tráfico de influencias, en la causa abierta contra su hijo y sucesor en todos su cargos, José Manuel Baltar, por haber supuestamente ofrecido un empleo a una extrabajadora del PP y de la Diputación si mantenía relaciones sexuales con él.

Tras intentar anular la causa contra el expresidente por haber sido citado como investigado cuando se cumplen casi seis meses de la instrucción, su letrado, Luis Romero -el mismo que ejerció su defensa en el juicio por el enchufismo-, consiguió un aplazamiento para su declaración, que se ha pospuesto de momento sin fecha. Romeo justificó que no había tenido acceso a las grabaciones aportadas por la demandante, lo que le impedía preparar su defensa. El mismo alegato que esgrimió hace dos años en un último intento, infructuoso, por anular aquel juicio.

La documentación que la mujer -investigada a su vez por supuesto cohecho- ha incorporado a la causa incluye mensajes de texto con el segundo de los Baltar y grabaciones de voz con este y con el patriarca, que en aquel momento no había aún traspasado la presidencia de la institución a su hijo aunque sí la del PP de Ourense, ante quien reclamó también el empleo que su sucesor le había supuestamente ofrecido a cambio de la relación sexual que ella sitúa el 15 de marzo de 2010 en la habitación 505 de un céntrico hotel de la ciudad.

Citado como testigo por el abogado de Democracia Ourensana, Miguel Caride, compareció este mismo miércoles el administrador del hotel, Francisco Gómez, concejal del PP en el grupo de gobierno del Ayuntamiento de Nogueira de Ramuín, cuna del baltarismo. Gómez se ratificó en un informe presentado hace unos días en el que garantiza que en la fecha del supuesto encuentro en la habitación 505 del hotel que consta en las grabaciones de voz entre Baltar y la demandante, no hay constancia de que esa suite se hubiese ocupado. “No se expidió factura alguna”, sostiene el empresario en su informe.

También en calidad de testigo, citado en este caso por la juez, ha comparecido este miércoles el asesor jurídico de la Diputación en el momento en el que presuntamente se produjeron los hechos, José Eugenio Galindo, exalcalde del PP también en Nogueira de Ramuín. Galindo confirmó una declaración anterior del primer letrado de la demandante que aseguró, citado como testigo en esta instrucción, que se había entrevistado con él para reclamarle el empleo ofrecido presuntamente por Baltar a la mujer.

El fundador del baltarismo, que llegó a las dependencias judiciales con cuarenta minutos de antelación y signos de evidente disgusto en su rostro, esquivó en todo momento a los periodistas. José Luis Baltar ofreció una imagen radicalmente opuesta a la que se labró durante dos décadas de ejercicio de un poder sin fisuras en la provincia de Ourense. Conocido por su disposición a hablar siempre con los periodistas, el fundador del baltarismo optó en esta ocasión por negarse a contestar a cualquier pregunta y pidió a la juez que le permitiera abandonar las dependencias judiciales por una puerta trasera para evitar el encuentro con los medios de comunicación que esperaban, masivamente, en la entrada principal.

De momento son cuatro las personas investigadas judicialmente en este caso. Además de los dos Baltar y la demandante, la instructora mantiene abierta la investigación al jefe de personal de la Diputación y alcalde del PP en el Ayuntamiento de Monterrei, José Luis Suárez.

Baltar intenta anular la causa contra él en la instrucción abierta a su hijo por ofrecer empleo por sexo
La defensa del exbarón, que debería haber declarado hoy ante la juez, consigue un aplazamiento

Dos años después de sentarse en el banquillo, acusado -y posteriormente condenado- de un delito de prevaricación por enchufar en poco más de un mes a 104 afines al PP en la Diputación que presidía, el exbarón del PPdeG José Luis Baltar ha realizado este miércoles un nuevo paseíllo hacia el juzgado. En esta ocasión, el patriarca del baltarismo debía comparecer, investigado por los supuestos delitos de cohecho y tráfico de influencias, en la causa abierta contra su hijo y sucesor en todos su cargos, José Manuel Baltar, por haber supuestamente ofrecido un empleo a una extrabajadora del PP y de la Diputación si mantenía relaciones sexuales con él. Tras intentar anular la causa contra el expresidente por haber sido citado como investigado cuando se cumplen casi seis meses de la instrucción, su letrado, Luis Romero -el mismo que ejerció su defensa en el juicio por el enchufismo- consiguió un aplazamiento para su declaración, que se ha pospuesto de momento sin fecha. Romeo justificó que no había tenido acceso a las grabaciones aportadas por la demandante, lo que le impedía preparar su defensa. El mismo alegato que esgrimió hace dos años en un último intento, infructuoso, por anular aquel juicio. La documentación que la mujer -investigada a su vez por supuesto cohecho- ha incorporado a la causa incluye mensajes de texto con el segundo de los Baltar y grabaciones de voz con este y con el patriarca, que en aquel momento no había aun traspasado la presidencia de la institución a su hijo aunque sí la del PP de Ourense, ante quien reclamó también el empleo que su sucesor le había supuestamente ofrecido a cambio de la relación sexual que ella sitúa el 15 de marzo de 2010 en la habitación 505 de un céntrico hotel de la ciudad. Citado como testigo por el abogado de Democracia Ourensana, Miguel Caride, compareció este mismo miércoles el administrador del hotel, Francisco Gómez, concejal del PP en el grupo de gobierno del Ayuntamiento de Nogueira de Ramuín, cuna del baltarismo. Gómez se ratificó en un informe presentado hace unos días con el que garantiza que en la fecha del supuesto encuentro en la habitación 505 del hotel que consta en las grabaciones de voz entre Baltar y la demandante, no hay constancia de que esa suite se hubiese ocupado. “No se expidió factura alguna”, sostiene el empresario en su informe. También en calidad de testigo, citado en este caso por la juez, ha comparecido este miércoles el asesor jurídico de la Diputación en el momento en el que presuntamente se produjeron los hechos, José Eugenio Galindo, exalcalde del PP también en Nogueira de Ramuín. Galindo confirmó una declaración anterior del primer letrado de la demandante que aseguró, citado como testigo en esta instrucción, que se había entrevistado con él para reclamarle el empleo ofrecido presuntamente por Baltar a la mujer. El fundador del baltarismo, que llegó a las dependencias judiciales con cuarenta minutos de antelación y signos de evidente disgusto en su rostro, esquivó en todo momento a los periodistas. José Luis Baltar ofreció una imagen radicalmente opuesta a la que se labró durante dos décadas de ejercicio de un poder sin fisuras en la provincia de Ourense. Conocido por su disposición a hablar siempre con los periodistas, el fundador del baltarismo optó en esta ocasión por negarse a contestar a cualquier pregunta y pidió a la juez que le permitiera abandonar las dependencias judiciales por una puerta trasera para evitar el encuentro con los medios de comunicación que esperaban, masivamente, en la entrada principal. De momento son cuatro las personas investigadas judicialmente en este caso. Además de los dos Baltar y la demandante, la instructora mantiene abierta la investigación al jefe de personal de la Diputación y alcalde del PP en el Ayuntamiento de Monterrei, José Luis Suárez.