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La cuantía de la renta garantizada, el escollo para su aprobación

Los promotores y los políticos trabajan para consensuar el modelo

El debate de la Iniciativa de Legislatura Popular (ILP) de la Renta Garantizada (RGC) sigue en el Parlament y está a la puerta de comenzar a tratar su punto más polémico: la cuantía de 664 euros mensuales para las familias con ingresos inferiores a 7.967 euros anuales. Sus promotores ven en esta cantidad una “línea roja” y amenazan con retirar la propuesta si los grupos políticos pretenden recortarla.

“Estamos hablando sobre el modelo, pero si la propuesta de cuantía básica se modifica podríamos retirar la ILP”, aseguró Sixte Garganté, miembro de la comisión promotora que recogió más de 121.000 firmas. El margen para la negociación, explicó, estaría en los complementos por cada miembro de la familia. El cálculo más optimista sobre cuánto costaría poner en marcha este sistema de rentas asciende a los 2.600 millones de euros al año, un monto que los partidos consideran desorbitado.

Todos los partidos intentan buscar una fórmula para que una renta de este tipo no desestimule el mercado laboral, no solo por parte de algunos de los beneficiarios sino de empresas que opten por salarios bajos teniendo como excusa los complementos laborales que se podrían plantear.

Garganté consideró que el debate sobre la reforma de la renta mínima de inserción, pendiente desde 2011, no añade ruido a la tramitación de la RGC. Tampoco ven problema con la propuesta de los sindicatos a nivel estatal para crear una renta de 426 euros. “Esta ayuda permitiría completar la catalana, haciendo que la Generalitat haga un esfuerzo menor”, sostuvo el promotor.