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El aumento del caudal obliga a suspender el rescate del barranquista

La fuerza del agua encaja cada vez más el cuerpo del deportista fallecido. El equipo de la Guardia Civil no volverá a intentarlo hasta mañana

Descenso del río Fecha antes de desembocar en el Caldo en Lobios. El cuerpo se halla atrapado en el tercer tramo antes de la poza situada a los pies. Ampliar foto
Descenso del río Fecha antes de desembocar en el Caldo en Lobios. El cuerpo se halla atrapado en el tercer tramo antes de la poza situada a los pies.

Esta mañana no llovía en A Corga da Fecha, pero toda la cantidad el agua que cayó la pasada noche en este enclave escarpado del Parque Natural do Xurés, en el municipio ourensano de Lobios, desbocó de nuevo el caudal del espectacular afluente del río Caldo en el que permanece encajonado desde el sábado por la tarde el cadáver de un barranquista. Tanta fuerza trae ahora el Fecha que el equipo de rescate de la Guardia Civil que intenta desde hace cuatro días recuperar el cuerpo de André T.S.L. decidió por la mañana suspender las labores de rescate con la esperanza puesta en la tarde. Sin embargo, después de comer, como las condiciones no habían mejorado, el dispositivo se desmontó definitivamente hasta mañana jueves. Esperan que el caudal, al remitir las lluvias, sea algo más débil para poder volver a probar el sistema de parapetos con el que ayer, ya muy avanzado el día, lograron desviar el torrente y, con ello, dejar al descubierto parte del cadáver para comprobar su posición.

Ayer al terminar la jornada, ya cerca de las nueve de la tarde, los EIREM (Equipos de Intervención y Rescate de Montaña de la Guardia Civil) de Trives y Cangas de Onís que trabajan en el lugar eran optimistas con la posibilidad de culminar hoy las tareas recuperando el cuerpo del deportista portugués. Con planchas metálicas y escudos de metacrilato transparentes como los que utilizan los antidisturbios consiguieron torcer el curso del agua que cae a plomo en la grieta que forma la pared de roca encajonando el río Fecha en su caída vertical. Esa tromba es la que empujó el sábado a la víctima, de 38 años, cuando practicaba barranquismo con otros amigos (una mujer de 30 años y dos hombres de 59 y 21), todos ellos portugueses, en la antepenúltima fase de descenso de la ladera. El cuerpo, después de cuatro días sumergido en el salto de agua, se halla cada vez más atrapado entre las piedras que forman en aquel punto un embudo.

Miembros del equipo de rescate de la Guardia Civil preparan sus equipos para la jornada de trabajo. ampliar foto
Miembros del equipo de rescate de la Guardia Civil preparan sus equipos para la jornada de trabajo.

Mientras los cinco guardias civiles entrenados para llevar a cabo estos rescates en condiciones límite aguardaban hoy una bajada del caudal, los GES (Grupo de Emerxencias Supramunicipais) de Lobios han seguido achicando agua con motobombas. Han pedido medios a otros municipios próximos y esta mañana planeaban de nuevo llevar una gran bomba hidráulica a lo alto del gran salto en el que se produjo el accidente mortal. Ese material no puede subirse a mano, y tiene que ser transportado hasta la poza superior a la cascada anclado al helicóptero Pesca 1, que está alerta desde el primer día del operativo de rescate. Según está previsto, este helicóptero será también el encargado de izar el cadáver de André T.S.L. cuando los agentes logren liberarlo de la roca y sujetar el arnés que lleva puesto (como parte de su equipo de descenso de cañones) al gancho del Pesca 1.

Grupos de vecinos se acercan cada día al mirador de la carretera que corre junto al río Caldo para asistir a los trabajos de rescate.
Grupos de vecinos se acercan cada día al mirador de la carretera que corre junto al río Caldo para asistir a los trabajos de rescate.

Ayer, el helicóptero tampoco logró acercar la bomba de achique grande con la que se esperaba secar el río en aquel tramo. No pudo hacerlo a causa de la lluvia y la niebla. Pero avanzada la tarde, después de que los miembros del EIREM consiguiesen a duras penas instalar el sistema de parapetos y puntales, después de subir a mano por aquella pared todo el material, por momentos quedó al descubierto medio cuerpo de la víctima. Según personal de emergencias que está colaborando en los trabajos, el agua se encuentra a menos de cuatro grados y esto ayuda a conservar el cadáver, enfundado en su traje de neopreno, en unas condiciones óptimas.

A Corga da Fecha es un reto que atrae cada vez a más aficionados al barranquismo con cierta experiencia, pero la intensidad de las lluvias de estos meses añaden dificultad y peligro al deporte. André T.S.L., natural de São João da Madeira (Aveiro, Portugal), no es el primer deportista que muere en este mismo escenario practicando esta actividad de riesgo. Según explica un responsable del GES de Lobios, en los dos últimos años los equipos de Emergencias han tenido que rescatar aquí "a otra persona muerta y a un herido". Uno de los compañeros del barranquista portugués también quedó atrapado el sábado, pero pudo salir con ayuda de los otros dos integrantes del grupo.