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Colau se encomienda a Ciutadans para salvar las cuentas

La alcaldesa interpela a "todos" los partidos y llama Ciutadans tras el plante de la CUP

Ada Colau, ayer durante la feria de Sant Jordi en Barcelona.
Ada Colau, ayer durante la feria de Sant Jordi en Barcelona.

El nerviosismo se ha instalado en el Ayuntamiento de Barcelona, donde el panorama político es endiablado tras el inesperado no de la CUP a las cuentas de la alcaldesa Ada Colau. Ayer los anticapitalistas, fieles a sus bases, plantaron al Gobierno, que les había citado para negociar in extremis. Colau pidió “responsabilidad” a los partidos del consistorio. Primero a los de izquierdas (ERC, PSC y CUP), pero, ante la necesidad de “un voto” (un sí o una abstención), les “interpeló” a todos y llamó también a Ciutadans.

A Barcelona en comú le bastaría la abstención de uno solo de los cinco concejales de Ciutadans para salvar la modificación de crédito de 275 millones de euros. “Para que no se queden en un cajón y vayan a garantizar derechos sociales y dar respuesta a las urgencias que no puedan esperar”, clamó Colau, que citó las inversiones previstas en los barrios o la llegada del metro a la Zona Franca. Incluso afirmó que tanto a ella como a su equipo les pagan para servir a la ciudadanía y que trabajarán hasta el último minuto.

Pero el gesto de Ciutadans sería un mal trago tanto para Colau como para el partido que lidera Albert Rivera. El partido de la alcaldesa está dispuesto a justificar políticamente un desenlace, la eventualidad de que les apoye un partido han criticado duramente. Argumentarían que es una situación que no han buscado.

En el caso de Ciutadans, los concejales del grupo municipal están “deliberando” desde la misma tarde del viernes, cuando el no de la CUP puso el Ayuntamiento patas arriba. Deben medir muy mucho apoyar a una alcaldesa que encabeza un ejecutivo municipal que, desde la óptica de Madrid, gobierna con Podemos.

En público, en una comparecencia en la caseta que Ciutadans instaló con motivo de Sant Jordi y en la que también estuvo Rivera, la líder del partido en el Ayuntamiento, Carina Mejías reconoció que ha recibido “llamadas” del Gobierno de Colau tras lo que calificó de “fracaso al depender del asamblearismo”. Mejías afirmó que “podría pensar en una reorientación del voto ante un presupuesto de progreso social y un proyecto económico”. “Pero esto no se hace en un fin de semana ni en tres días”, advirtió. Sus prioridades son “las inversiones en los barrios, el gasto social y el modelo económico de ciudad”, explican fuentes del partido.

Desde ERC, el único grupo que ha confirmado su voto afirmativo a las cuentas, Alfred Bosch llamó ayer a negociar “hasta el agotamiento” e instó a hablar “con el principal partido de la oposición”, CiU. Su líder y ex alcalde, Xavier Trias, se mostró abierto a hablar, pero no para apoyar estas cuentas. La formación republicana mantiene para este sábado un acto organizado para celebrar que su pacto con Colau desencalla el traslado de la cárcel Modelo.

Mientras, en paralelo a las negociaciones de última hora, el equipo de Colau baraja varios escenarios si no consigue sacar adelante el presupuesto. Una de ellas es celebrar el plenario pero retirar el expediente del orden del día, una fórmula que permitiría rehacerlo y llevarlo a votación en pocas semanas. Otra es celebrar el plenario, hacer la votación, perderla y trocear las inversiones previstas aprobando modificaciones de crédito de menor importe que los 275 millones previstos inicialmente.

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