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El Gobierno catalán apuesta por implantar el voto electrónico para los residentes en el exterior

El Ejecutivo de Puigdemont cree que tendrá preparado un sistema "seguro" antes de las autonómicas

Una urna de la consulta catalana de 2014.
Una urna de la consulta catalana de 2014.

El Gobierno catalán pretende implantar el voto electrónico para los residentes en el exterior. Los problemas que los catalanes en el extranjero tuvieron el 27-S para ejercer su derecho al sufragio -solamente lo hicieron 14.000 personas de las 200.000 que podían hacerlo, y hubo muchas protestas por las dificultades a la hora de poder votar- han animado al Ejecutivo a buscar esta solución. De momento, la Generalitat está elaborando un plan para encontrar el mejor sistema. La intención de la consejera de Gobernación, Meritxell Borràs, es presentarlo en tres meses, y tener preparado el sistema para las próximas elecciones autonómicas. Teniendo en cuenta que el Gobierno catalán se ha autoimpuesto un límite de 18 meses de legislatura, los comicios podrían tener lugar durante el segundo semestre de 2017.

"Tenemos que garantizar que el proceso sea seguro, secreto y transparente", ha resumido Borràs, que ha descrito el momento del proceso de estudio. Los expertos con los que trabaja la Generalitat están estudiando si lo más adecuado es optar por un sistema parcialmente electrónico -descargarse la papeleta en el ordenador y después votar por correo- o hacerlo todo por Internet. También se tiene que determinar la plataforma "más segura porque no haya duplicidad de participación, que el voto sea secreto y que el escrutinio también sea transparente".

El Gobierno de Puigdemont cree que no habrá problemas legales para aplicar este sistema. Según Borràs, el voto electrónico no requiere una nueva ley electoral -lleva tres décadas pendiente de que Cataluña haga una normativa propia- sino de un decreto y de la voluntad de aplicarlo de la Junta Electoral Central y de la oficina del censo electoral. "No dudamos de que habrá la máxima colaboración para que se pueda salir adelante, uno de los organismos de los que depende que la gente pueda votar es facilitar el voto. Es en este sentido que entendemos que habrá seguro toda la colaboración".

Borràs confía que con un nuevo sistema no se vuelva a repetir "la vergüenza" del 27-S. La consejera ha destacado que en Francia el voto electrónico ya ha permitido más facilidad a los votantes franceses en el exterior, y ha subrayado su convencimiento de que la participación en el exterior incrementará. El Gobierno catalán no se plantea, de momento, que el voto electrónico se generalice, pero Borràs ha afirmado que "no es descartable que en un futuro no demasiado lejano" se extienda a todo el mundo.