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Sant Adrià avanza en la protección de las Tres Chimeneas

Solo el PP rechaza que el conjunto sea declarado como bien de interés cultural

Imagen de archivo de las Tres Chimeneas de Sant Adrià de Besòs.
Imagen de archivo de las Tres Chimeneas de Sant Adrià de Besòs.

El pleno municipal de Sant Adrià de Besòs ha aprobado este miércoles una propuesta de resolución que declara como bien cultural de interés local a las míticas Tres Chimeneas y el edificio de la sala de turbinas de la antigua central térmica. Todos los grupos municipales menos el PP votaron a favor de la iniciativa que pretende proteger la construcción. La medida es importante porque conlleva no aceptar la licencia de derribo que pidió Endesa, propietaria de la instalación, y que no pueda llevar a cabo ninguna actuación sin permiso.

A partir de ahora, hay un trámite de audiencia de 15 días para que Endesa y la plataforma por la conservación de las Tres Chimeneas, presenten alegaciones. El Ayuntamiento está de enhorabuena porque consiguió el aval técnico del servicio de Patrimonio de la Diputación de Barcelona el pasado 29 de febrero.

Según este documento, la conservación es recomendable por la relación del conjunto con la historia y la cultura de Cataluña. "Es una construcción singular, original y única desde el punto de vista estructural. Es uno de los edificios más altos de Cataluña y de España (200 metros)", defiende el informe. Las chimeneas "representan el mayor cambio tecnológico gradual y sucesivo que ha habido en un solo sitio en materia de producción eléctrica desde 1913 hasta la actualidad". También destacaba Patrimonio que el conjunto es un icono para los vecinos que crea una marca que no se debe perder. 

El recinto es objeto de deseo por su enclave y por el que se han interesado varios inversores internacionales. Son 28 hectáreas en primera línea de mar pegadas a Barcelona, por lo que siempre ha estado en el centro de mira de los desarrollos urbanísticos. El conjunto está calificado como suelo industrial. Tiene una parte en Badalona y tres que pertenecen al Ayuntamiento de Sant Adrià, el Consejo Comarcal y el Banco Santander, dueño del solar de la antigua fábrica de pinturas Procolor.