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Un detenido en Tarragona por la desaparición de una mujer

Tras nueve meses de búsqueda, los Mossos arrestan al presunto responsable de la ausencia de Carmen Gallart

Carmen Gallart.
Carmen Gallart.

Los Mossos d'Esquadra han detenido este martes en Tarragona a un hombre presuntamente relacionado con la desaparición de Carmen Gallart. La mujer, de 65 años y vecina de Els Pallaresos, un barrio residencial de Tarragona, había sido vista por última vez en junio del año pasado cuando iba camino de la parada del autobús. La investigación ha resuelto que su ausencia no fue fortuita ni voluntaria.

Durante semanas la policía, ayudada por voluntarios, desplegó un potente operativo de rastreo de la zona donde se la había visto por última vez. Incluso se ayudaron de helicópteros, pero la vecina jamás fue localizada.

La investigación prosiguió y los Mossos han detenido ahora a un empresario tarraconense del sector inmobiliario que mantenía un litigio judicial con la desaparecida. Concretamente, Carmen Gallart lo había denunciado por estafa después de una operación con un chalé que fue ruinosa para ella. Fuentes cercanas al caso han apuntado que de la denuncia de Gallart se derivó una acusación de la Fiscalía y una petición de seis años de cárcel para el detenido, así como el pago de una indemnización de dos millones de euros.

Presuntamente, el día que Carmen Gallart despareció el detenido la había citado para cerrar un acuerdo extrajudicial que resolviera el litigio que tenían pendiente.

El 18 de junio de 2015, fecha en la que se le perdió la pista, Carmen Gallart se disponía a coger el autobús pero no llegó a tiempo. Se barajó entonces la posibilidad de que hubiera podido subir al vehículo de algún conocido para completar el trayecto que tenía previsto realizar hasta Tarragona. Nadie la había visto montarse en ningún coche ni ningún vecino declaró haberla recogido y, entonces, cobró peso la posibilidad que hubiera sufrido un accidente o que se hubiera fugado voluntariamente. Todas las opciones fueron descartándose al tiempo que iba creciendo la angustia entre familiares y allegados.

Entonces, los agentes de la Unidad Central de Personas Desaparecidas de los Mossos recibieron una información que dio un giro al caso. Un detective privado aportó datos relativos a una posible acción delictiva detrás de la desaparición de Carmen Gallart. El móvil económico era una pista a seguir y, al conocer los datos facilitados por el detective a los Mossos, el juez que instruía la desaparición de Carmen Gallart modificó la calificación del asunto e introdujo en el expediente la posible causa criminal. Semanas de seguimientos y de escuchas telefónicas se han saldado con la detención del que se presenta como el principal sospecho de la desaparición de la mujer.

Su cuerpo no ha aparecido pero la misma información que llevó a los Mossos hasta el hombre detenido, habla de un crimen y de una posterior desaparición del cadáver.