Cierre de Discos Castelló

“Hemos intentado reinventarnos pero no ha sido posible”

La clásica tienda de Barcelona Discos Castelló cierra sus puertas después de 88 años de historia

Interior de la tienda, este jueves.
Interior de la tienda, este jueves.Juan Barbosa

Discos Castelló, la tienda de música de todos los géneros y formatos, cierra sus puertas después de 88 años de historia. La precaria situación de las tiendas de discos en el mercado actual ha propiciado el cierre del mítico local de la calle Tallers, junto a la Rambla, que permanecerá en periodo de liquidación hasta el 31 de marzo.

Jordi Castelló, uno de los tres propietarios del establecimiento, afirmaba ayer: “Hemos hecho todo el posible para reinventarnos, pero no ha sido posible. La tipología de cliente que se acerca hasta la tienda ha cambiado con los años. El centro histórico se ha modulado con los años. La oferta turística, la apertura de grandes establecimientos y el cambio generacional han ido dejando de lado los comercios locales. Antes las familias venían hasta el centro y se llevaban un disco cada uno. Hoy, apenas vienen cuatro adolescentes y compran un disco de ocho euros entre todos”, sentencia Castelló, que también culpa del cierre a “las descargas ilegales y legales que se hacen vía Internet, además del descenso de ventas”.

Tras conocerse la noticia, que se anuncia en los ventanales del establecimiento, las muestras de apoyo a pie de calle se sucedieron a lo largo de toda la jornada de ayer. “No es sólo una mala noticia para los vecinos de este barrio, sino para todas las generaciones que frecuentábamos esta tienda”, afirmó Rita Corbera, vecina de la zona, tras conocer la noticia.

Discos Castelló abría las puertas el 1928 y, además de la compra y venta de material musical, también se dedicaba a la distribución de merchandising y material de coleccionista. Este tipo de especialización y su largo recorrido en el mercado musical le otorga la categoría de establecimiento “de culto” entre sus clientes. “Mi primer vinilo de AC/DC lo compré aquí. Parece mentira que cierre”, sentencia Guillem Prats, un cliente que visitaba la tienda desde los años ochenta.

La empresa presentó concurso de acreedores en 2009 (tras una caída de 25% de beneficios), momento en el que se cerraron todas las tiendas excepto la de la calle Tallers. Todavía no se sabe qué tipo de local ocupará el número 7 de la calle Tallers, pero el vacío que deja en la cultura musical barcelonesa se hará muy patente para los clientes y amigos del establecimiento.

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