Ciutadans rompe el pacto en Girona y deja sin sueldo al alcalde
Ballesta cobrará 28.000 euros en dietas


El alcalde de Girona, Albert Ballesta, seguirá sin sueldo. La mayoría de grupos tumbó ayer la propuesta del equipo de Gobierno municipal para fijar un salario de 68.500 euros para Ballesta. Un revés que no se esperaba el miércoles el alcalde, después de que Ciutadans y PP anunciaran su voto a favor. La formación naranja cambió de opinión a última hora y arrastró al PP a una abstención que dejaba a Ballesta sin posibilidades de ganar la votación. Votaron en contra ERC, CUP y PSC.
Un pleno lleno de reproches cerró un capítulo kafkiano en la ciudad que ha acabado sin salario para el alcalde ni el nombramiento de cargos de confianza que quería impulsar el nuevo equipo municipal. Si no logra un nuevo acuerdo, Ballesta cobrará 28.000 euros en dietas, el importe que correspondía al anterior edil, Carles Puigdemont, que renunciaba a su sueldo al estar retribuido como diputado en el Parlament.
CiU acusa a Esquerra del desaguisado. El grupo que lidera Ballesta eliminó la figura del gerente y redujo un asesor para lograr el apoyo de los republicanos, pero ERC consideraba la oferta insuficiente y exigía un sueldo menor para el alcalde, de 68.000 euros.
Ballesta se apoyó entonces en Ciudadanos y el PP, que le garantizaba un sueldo de 73.000 euros a cambio de proyectos para la ciudad que ambas formaciones creían imprescindibles. La portavoz de la formación naranja, Míriam Pujola, aseguró el miércoles que contaba con el beneplácito de Inés Arrimadas, líder del partido en Cataluña. Pero según fuentes cercanas a la formación, la dirección nacional de Ciudadanos prohibió el acuerdo cuando llegó a sus oídos: no querían que se les relacionara con una formación independentista tras cerrar un pacto de investidura en Madrid.
Pujola justificó ayer el cambio alegando que CiU no variaba su apuesta secesionista, ya que la ciudad forma parte de la Asociación de Municipios por la Independencia. El portavoz nacionalista, Carles Ribas, lo consideró “una excusa” para no reconocer que el pacto era “difícil de compaginar” con la alianza en el Congreso con el PSOE.
La rectificación a la que obligó Ciudadanos contrasta con el beneplácito que CDC dio al pacto. Aunque los nacionalistas criticaron duramente al PSC cuando sumó con la formación en Lleida, la dirección de CDC consideraba que en este caso la situación era diferente, porque el acuerdo no implicaba cambios en las políticas municipales.
Críticas a Ballesta
El alcalde de Girona recibió duras críticas de todas las formaciones, que reiteraron que el equipo municipal está haciendo el “ridículo”. Laia Pèlach, de la CUP, tachó las negociaciones de “un espectáculo deprimente para la ciudad. Se vendieron al diablo y el diablo les traicionó”. Silvia Paneque, del PSC, les pidió que recuperen el pulso de la ciudad porqué están dando “una imagen permanente de transición que no puede durar tres años”. ERC consideró que Ballesta va “de error en error”, en palabras de la portavoz Maria Mercè Roca.
El alcalde, visiblemente enojado, aseguró que no defendía su sueldo, sino la retribución que exige un cargo como el de edil de Girona. “Se me ha descuartizado en la plaza pública”, lamentó.


























































