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La ANC busca mantener su influencia en Junts pel Sí y la CUP

La entidad presiona a los partidos para que aseguren la independencia "bien y rápido"

La Assemblea Nacional Catalana (ANC) celebró ayer un acto que le sirvió para reanudar su actividad tras los meses de negociaciones entre Junts pel Sí y la CUP y la formación de un nuevo Gobierno en Cataluña. La entidad busca mantener su influencia en los partidos independentistas y en el Ejecutivo de Carles Puigdemont, como dejó claro su presidente, Jordi Sánchez: "Os apretaremos para que hagáis el trabajo que os encargamos el 27-S", dijo en Cornellà, donde la ANC quiso explicar cómo será el período previo a la independencia. La entidad espera tener un papel decisivo en la redacción de la Constitución catalana, para la que los partidos independentistas quieren implicar a la sociedad civil.

Sánchez pidió a las formaciones que dejen de debatir sobre el plazo para llegar a la secesión y se pongan las pilas para hacerlo "bien y rápido. "No nos perdamos en más discusiones de calendario. Sabemos lo que tenemos que hacer. No discutamos más", reclamó, antes de insistir en que la "sociedad civil independentista" será la garantía para evitar que el Gobierno dé marcha atrás.

El presidente de la ANC; en una entrevista previa para Europa Press, admitió que los tres meses de conversaciones habían "erosionado" la entidad, pero aseguró que tras el acuerdo se mantendría la unidad. Así lo proclamó ante los miembros de su entidad: "Dijimos unidad, Gobierno, e independencia. Lo tenemos. Hoy os decimos, adelante con la república".

"No somos traidores"

El acto de la ANC contó con la presencia de la CUP, partido que fue muy crítico por la actuación de la entidad de las negociaciones al entender que se posicionaba al lado de Artur Mas.

Los anticapitalistas no olvidaron el trato que recibieron de parte de los independentistas durante las negociaciones: "Somos conscientes que en algún momento de estos tres meses habéis dudado de nosotros, que habéis llegado a pensar que éramos unos traidores. No lo somos y no lo hemos sido en ningún momento", mantuvo la diputada anticapitalista Mireia Boya, que prometió "ir a la ruptura sin dilaciones innecesarias".

Por parte de Junts pel Sí habló el diputado Lluís Llach, que aceptó la presión de la ANC: "No os marchéis, vigiladnos, empujadnos y si hace falta poneos delante", pidió a los asistentes.