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Las mujeres de la CUP: “Soy vieja, fea y espero que me juzguen por la lucha social”

Las cinco diputadas del partido anticapitalista se reivindican ante los ataques machistas

Las diputadas Gabriela Serra, Mireia Boya, Eulàlia Reguant, Anna Gabriel y Mireia Vehí.
Las diputadas Gabriela Serra, Mireia Boya, Eulàlia Reguant, Anna Gabriel y Mireia Vehí.

Las mujeres de la izquierda independentista se reivindicaron este miércoles frente a los ataques machistas que han venido recibiendo las diputadas de la Candidatura d'Unitat Popular (CUP) por su trabajo en primera línea política que acaparó la atención de los focos. “No venimos a gustar”, resumieron. En el acto, que reunió a distintos colectivos que integran la formación anticapitalista, denunciaron la “eclosión machista” que han padecido los últimos meses y el “silencio” que se produjo ante los “insultos y descalificaciones” que les propinaron desde las redes sociales.

Anna Gabriel, Eulàlia Reguant, Gabriela Serra, Mireia Vehí y Mireia Boya, las cinco diputadas de la CUP en el Parlament, relataron los agravios recibidos en un momento que definieron como de “gran tensión política”. "La proyección mediática ha hecho saltar los plomos a toda una sociología que ha visto refutada su concepción sobre la función de las mujeres en esta sociedad", explicaron.

“Soy Gabriela Serra y soy vieja, fea y gorda, pero quiero que se me juzgue por llegar a los 64 años implicada en las luchas activistas”, dijo la diputada de la CUP, que será la vicepresidenta de la comisión del Proceso Constituyente en la Cámara catalana.

Las organizaciones de la izquierda independentista firmaron un manifiesto que leyeron Maria Colera de Endavant y Natàlia Càmara de Arran para denunciar “la oleada de insultos, descalificaciones y el menosprecio machista” del que, aseguraron, han sido objeto las mujeres militantes “tanto en las redes sociales como en los medios de comunicación”. “No se puede hacer como si no pasase nada, esto tiene un carácter político y como militantes queríamos responder”, aseveró la representante de Endavant, una de las organizaciones con más peso dentro de la CUP.

El resto de diputadas se unió a Serra y también realizó una particular presentación: “Soy Anna Gabriel. Puta, traidora, amargada y malfollada, pero venía a defender unos Països Catalans libres y feministas y a dejar claro que frenaremos a la derecha”. “Soy Mireia Boya y me han llamado 'perra sarnosísima' por defender el territorio y hablar en lengua occitana en las instituciones”. “Me llamo Eulàlia Reguant y soy retrasada, estúpida y tonta por defender una sanidad 100 % pública y una educación catalana de calidad”. “Soy Mireia Vehí y todavía no me ha tocado recibir insultos pero quiero que se me juzgue por la denuncia de las vulneraciones de los derechos humanos y no por mi talla de pantalones”.

El próximo 11 de febrero celebrarán un acto conjunto de los colectivos de izquierda independentista en Cotxeres de Sants para reivindicar el papel de la mujer. “Hemos decidido organizarnos y luchar para derrotar este sistema que nos condena a ser subalternas, a limpiar, coser, curar, parir, asentir, obedecer... sin poder decidir libremente sobre nuestras vidas ni nuestros cuerpos”, reza el manifiesto.

La CUP no se plantea ejercer acciones legales “por la poca confianza” que tiene en la Justicia, según dijo Anna Gabriel que destacó que tienen “mucho tiempo por delante” para visibilizar los ataques machistas dentro del ámbito institucional. Las militantes de la izquierda independentista también se solidarizaron con los comentarios vejatorios que recibió recientemente la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, porque, insistieron, se refieren al conjunto de las mujeres: “Si nos tocan a una, nos tocan a todas”. “Que quede claro que no venimos a gustar, sino a luchar por nuestros derechos y por los del colectivo al que representamos”, zanjaron.