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La CUP advierte: la independencia no se negocia con España

La formación, que pide la abstención el 20-D, empezará este miércoles a cerrar acuerdos con Junts pel Sí para tener una propuesta el día 22

Los diputados de la CUP, Albert Botran, Anna Gabriel y Eulàlia Reguant
Los diputados de la CUP, Albert Botran, Anna Gabriel y Eulàlia Reguant. EFE

La Candidatura d’Unitat Popular ha valorado de forma positiva cómo avanza esta nueva etapa de las negociaciones con Junts pel Sí. Después de dos meses de reuniones, los independentistas han logrado acercarse en algunos puntos del plan social y coincidir en la importancia de “ampliar la base social” del movimiento independentista. Natalia Sánchez, representante del partido, ha confirmado que la convocatoria de elecciones generales no está afectando a las conversaciones y ha reiterado que la CUP apoya la abstención en estos comicios. “La independencia no se pacta con el Estado, sino que se construye día a día con actos de desobediencia”, ha afirmado. A partir de mañana, miércoles, las reuniones diarias irán cerrando acuerdos referentes al plan de choque social, el proceso constituyente y la ruptura con España para llegar al día 22 de diciembre con una propuesta global que la CUP pueda ofrecer a su militancia.

Xevi Generó, miembro del Secretariado Nacional de la CUP, ha explicado que ya han convocado asambleas territoriales para los días 22 y 23 de diciembre. En estos encuentros explicarán los informes de la “comisión negociadora” a los representantes de la organización alrededor de Cataluña, como hicieron antes de la anterior asamblea de Manresa. El día 27 más de mil simpatizantes de la CUP se darán cita en Esparreguera (Baix Llobregat) para votar la propuesta global que incluirá un candidato a la presidencia de la Generalitat. En este asunto, Junts pel Sí no se ha movido y mantiene a Artur Mas como única propuesta.

Desde la organización de la CUP insisten en que si el día 27 la militancia no aprueba investir a Mas, pero sí valida el resto del acuerdo entre ambas formaciones, la lectura no podrá ser que apoyan concurrir a otras elecciones. La CUP ha dejado claro que no desea otros comicios en Cataluña. En el caso de que en su asamblea se ratifique de nuevo un no a Mas, espera que Junts pel Sí aproveche los días antes del pleno de investidura –que se tendrá que celebrar antes del 9 de enero– para proponer otro nombre, como Raül Romeva o Neus Munté, a quienes los anticapitalistas sí aprobarían.

El diputado Albert Botran ha asegurado que no pueden “visualizar ahora un acuerdo concreto” pero se ha mostrado confiado de que en las reuniones que faltan se siga el calendario para llegar a “cerrar todas las carpetas” con un acuerdo. Botran ha corroborado la cifra que dio el candidato de Democràcia i Llibertat, Francesc Homs, de los 326 millones de euros que costaría revertir la privatización de Aguas Ter-Llobregat, pero ha apuntado que todavía no han tratado este asunto en las negociaciones, como sí han hecho ya con los temas sanitarios.

Los anticapitalistas han avisado de que “las fuerzas unionistas” ven los comicios del 20-D como una “segunda vuelta” de las catalanas y que intentan “negar” el proceso constituyente. Para la CUP las generales simbolizan “un terreno en el que no hay nada que ganar”. “La soberanía no se pide ni se pacta, y menos con un Estado demofóbico”, ha manifestado Natalia Sánchez. “El mensaje es muy claro, esperamos que todos los partidos que han apostado por el independentismo no formulen ningún pacto con el Estado”, ha añadido Generó.

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