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Los otros conciertos de Mozart

Sobre los olvidados conciertos para piano del compositor versó la sesión de la Temporada de Música Antiga en la Sala en el Auditori

Hasta los más grandes y divulgados tienen sus desiertos, sus áreas de desconocimiento, sombra y olvido. Mozart, por ejemplo, tan universal, compuso 27 conciertos para piano, pero tanto en conciertos como en grabaciones casi siempre estamos escuchando los mismos ocho o diez conciertos correspondientes, casi todos, al periodo de madurez del autor. Los otros es como si no existieran o casi.

Sobre estos "otros", olvidados, conciertos para piano versó la interesante sesión propuesta por la Temporada de Música Antiga en la Sala Oriol Martorell del Auditori en donde el Ensemble Cristofori acompañó al pianofortista Arthur Schoonderwoerd en la interpretación de los Conciertos para piano 5, 6 y 8 de Mozart, los primeros que compuso totalmente pues en los cuatro primeros utilizó material de otros autores y el séptimo es para dos pianos.

Ensemble Cristofori

Arthur Schoonderwoerd. Conciertos para piano de Mozart. Auditori. Sala Oriol Martorell. Barcelona, 1 de diciembre.

La ligereza de efectivos del Ensemble Cristofori (nueve instrumentistas en total) casaba perfectamente con las dimensiones reducidas de la sala y con el moderado poder sonoro del instrumento solista. Se logró así un sonido equilibrado con presencia relevante de las maderas en la parte orquestal, transparencia en las voces, clara percepción de las voces intermedias y, en general, un reconfortante sensación de cercanía e intimidad casi camerística.

Arthur Schoonderwoerd, profesor de la Escola Superior de Música de Catalunya (ESMUC) reconocido internacionalmente como especialista en teclados históricos, fraseó con equilibrio, sin afectación, dentro del estilo "galante" que era el más adecuado a esas obras mozartianas primerizas y las animó con sutiles énfasis dinámicos y rítmicos.

Cuando el acompañamiento orquestal es tan tenue, cualquier pequeño desajuste queda al descubierto; aún así, el Ensemble Cristofori, que cuenta entre sus filas con algunos relevantes ex-alumnos de la ESMUC, ofreció globalmente un acompañamiento de buen nivel y se mostró concentrado y atento a las indicaciones del director-solista.

En las áreas de sombra y olvido aparecen, a veces, joyas ocultas, el Andante un poco Adagio, el movimiento central del Concierto núm. 6 en Si bemol mayor KV 238, por ejemplo, forma parte del mejor Mozart, el más grande, el más sublime.