Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Consell de Cultura alerta de la contaminación y la sequía

El órgano consultivo de la Generalitat emite una declaración contra el cambio climático con motivo de la Cumbre de París

Pleno del Consell Valncià de Cultura el pasado febrero.
Pleno del Consell Valncià de Cultura el pasado febrero.

El Consell Valencià de Cultura (CVC) ha mostrado en repetidas ocasiones su preocupación por el calentamiento global del planeta y, por ello, ha aprobado una declaración contra el cambio climático coincidiendo con la Cumbre de París, donde 195 países tratarán de cerrar en las próximas dos semanas un acuerdo global para reemplazar el Protocolo de Kioto.

"Deseamos que la cumbre tenga éxito", recoge la declaración del CVC, que reclama a los poderes  públicos locales, autonómicos y estatales la urgente y efectiva puesta en práctica de políticas encaminadas a la reducción de emisiones y a la construcción de un nuevo modelo energético e hidrológico, que resuelva el grave déficit hídrico de los suelos costeros mediterráneos, promueva una reforestación inteligente y contenga el rápido avance de la desertificación".

La entidad no se limita a apelar a los poderes públicos sino que hace también un llamamiento a la sociedad civil valenciana a adoptar una conducta medioambiental responsable en la lucha contra el cambio climático.

Ante la Cumbre de París, el CVC alerta de la degradación de la tierra y la pérdida de los bosques y los campos de cultivo y exige, con esa finalidad, un protocolo sobre cambio climático que tenga éxito.

El CVC convocó una sesión extraordinaria de su Comisión de Ciencias, con el título de Desertificación, reforestación y ciclo hidrológico en el Mediterráneo, que tuvo lugar el pasado  7 de octubre. Expertos como Millán Millán, José Luis Rubio, Gonzalo Mateo y Manuel Nieto expusieron los aspectos climatológicos, geológicos, edafológicos, biológicos, botánicos e hidrológicos de la situación en la que se encuentra la Comunidad Valenciana y la cuenca del Mediterráneo, como un conjunto coherente formado por elementos imbricados entre sí.

"Esto nos permitió reunir una serie de datos fiables y apreciar la gravedad del tema en todo su alcance", añade el comunicado.  "Particularmente alarmante es la evidencia de que fenómenos extremos como la sequía y las lluvias torrenciales en el Mediterráneo son el resultado de una serie de procesos encadenados, en cuyo origen están la desertificación, la deforestación y los cambios de uso del suelo a escala local", añaden

Los efectos de esos cambios de uso del suelo son acumulativos en cada cuenca menor, y las perturbaciones producidas pueden propagarse a escala continental. Los especialistas insisten en que existen soluciones para recuperar los ciclos hidrológicos. Por ejemplo, reforestando cuencas específicas para “cultivar” o favorecer la formación de las tormentas de verano, fenómeno cada vez más escaso en territorio valenciano.

Más información