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Los nuevos carriles bici de Barcelona serán en calzada y segregados

Barcelona invertirá 32 millones en llegar hasta los 300 kilómetros de carril bici

Travessera de Gràcia, Numància o Marina son algunas de las calles que se habilitarán

Carril bici en Barcelona
Carril bici en el interior de la rotonda de Marina con Almogàvers y Meridiana.

El nuevo gobierno de Barcelona que encabeza la alcaldesa Ada Colau quiere más pedales y menos coches. En un mandato que coincidirá con la entrada en vigor de la ordenanza que saca las bicis de las aceras (el próximo verano) o el nuevo contrato del Bicing --dos cuestiones heredadas de anteriores mandatos--, la movilidad en bicicleta tendrá protagonismo en los próximos años.

Los responsables de Movilidad del Ayuntamiento han presentado este viernes la estrategia de la bicicleta para este mandato, "una estrategia ambiciosa, pero realista, mucho rigor técnico y calendario, que supondrá un cambio modal en el reparto actual, decantado hacia el coche". Así la ha definido la concejal de Movilidad, Mercedes Vidal, que ha hablado incluso de "justicia urbana" al referirse al plan que prevé habilitar nuevos carriles bici en los próximos cuatro años para llegar a una red de 300 kilómetros, más del doble de la actual, tal y como avanzó este diario el martes. Costará 32 millones de euros.

El nuevo mapa incluye un listado de hasta 100 calles que verán como se habilitan carriles para bicis o se mejoran los actuales. De acuerdo con el plan, si se despliega por completo, el 95% de los vecinos tendrán un carril a menos de 300 metros de su casa, tal y como prevé el Plan de Movilidad Urbana (PMU) aprobado en el anterior mandato. El objetivo final es que los desplazamientos en bicicleta salten del 1,5% del total al 2,5%. De 118.000 al día a 200.000.

La teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, ha descrito la estrategia como una "hoja de ruta ambiciosa que permita dar un salto de escala". Junto a Vidal, han explicado que los nuevos carriles se habilitarán "mayoritariamente en calzada, serán bidireccionales y segregados". El nuevo mapa potencia ejes horizontales como Gran Via, Travessera de Gràcia o Pare Claret; y verticales, con carriles previstos en la calle de Casanova, Pau Claris-Via Laietana o Marina. La red llega hasta la Zona Franca y prevé un carril en el lateral de la Ronda de Dalt.

La estrategia está acompañada de un calendario con los carriles que se habilitarán cada año hasta 2018. Este 2015, las actuaciones más destacadas son las que se harán en Travessera de Gràcia, Numància o Marina. El Ayuntamiento tiene apenas cinco semanas para habilitarlos.

Sanz y Vidal han admitido lo obvio: que para poner bicis en la calzada habrá que quitar coches. "Evidentemente, se perderán carriles de circulación". La mitad del nuevo espacio que se habilite para pedalear será de aparcamiento y la mitad de circulación, ha precisado el gerente del área, Manuel Valdés. Sobre lo que otros protagonistas de la circulación, como taxistas, conductores de autobús, conductores privados o personal de reparto, puedan opinar del plan, Valdés ha sido tajante: "tendrán simplemente que respetarlo".

Sobre el ancho de los nuevos carriles, una de las cuestiones que más preocupan a las entidades, Vidal ha hablado de "una estrategia flexible, con diferentes anchos dentro de un manual y en función de cada tejido urbano". Se consensuará un manual de criterios para los carriles de la ciudad y cumplirán los anchos que los expertos consideran los adecuados, ha asegurado, sin precisar.

Además del aumento de la red ciclista, la estrategia va acompañada de otras medidas, como la inversión de 900.000 euros para incrementar un 23% las plazas de aparcamiento (con el sistema de U invertida). O el incremento de plazas de pago en aparcamientos bajo tierra o estaciones de transporte.

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