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Las obras de metro en San Fernando provocan grietas en 300 viviendas

La línea transcurre bajo dos manzanas de casas y un complejo donde se tuvo que demoler un gimnasio por peligro de derrumbe

Obras del Metro en San Fernando de Henares.
Obras del Metro en San Fernando de Henares.

Las obras del metro en San Fernando de Henares han provocado grietas en alrededor de 300 viviendas, según ha informado el Ayuntamiento. Debajo de esas casas transcurre un tramo de la línea 7b donde se está inyectando hormigón para “consolidar el terreno”, según fuentes de la Consejería regional de Transportes. Los trabajos de mantenimiento han obligado a desalojar dos escuelas —la última, el miércoles— y demoler un gimnasio en menos de tres meses por peligro de derrumbe. Transportes asegura que todos los edificios están fuera de peligro, pero las estaciones desde La Rambla hasta Hospital del Henares cerrarán durante tres meses.

"A mí me tienen que echar de mi casa para arreglarla entera. Tirar la cocina, el baño, ajustar puertas, ventanas y tapar todas las grietas", cuenta Hilario Martín-Delgado, uno de los 300 afectados por las obras del metro en San Fernando. Es uno de los 50 vecinos que más han sufrido las consecuencias de los trabajos de mantenimiento del subterráneo por la cercanía de sus viviendas al túnel del metro. "En estas casas podías meter la mano dentro de las grietas", asegura. El Ayuntamiento y la Consejería de Transportes coinciden en que todas las viviendas están monitorizadas y fuera de peligro. Pero los vecinos siguen temiendo que se produzca un derrumbe. 

Debajo de esas dos manzanas de viviendas transcurre un tramo de la línea 7b que lleva desde 2008, un año después de su inauguración, en continua reparación. La sección sindical de UGT para Metro ha encontrado grietas, filtraciones de 5.000 metros cúbicos de agua al día, movimientos en el túnel y las estaciones, y sales que "degradan las instalaciones afectando en gran medida a la seguridad".

Transportes, que lleva siete en años en una labor de "consolidación del terreno", aduce como causa de estas obras la "geografía irregular del terreno que propicia la pérdida de capacidad de sustentación del suelo". El concejal del PSOE en la localidad, Javier Corpa, reconoce que se trata de una zona difícil de "grandes aguas subterráneas por la cercanía a los ríos Jarama y Henares", pero que también se debe a que construyeron el "tramo muy rápido". 

La solución de Transportes pasa por la inyección de hormigón que permita mantener estable el terreno. "Mi casa cedió 1,9 centímetros. Los recuperó cuando asentaron el terreno del metro, pero por ese desplazamiento ahora todo son grietas", cuenta Martín-Delgado.

Una empleada coloca un cartel en la entrada de la Escuela Infantil El Tambor en San Fernando de Henares avisando del cierre y traslado inminente. ampliar foto
Una empleada coloca un cartel en la entrada de la Escuela Infantil El Tambor en San Fernando de Henares avisando del cierre y traslado inminente.

Ahora, estas inyecciones de hormigón han provocado "grietas de gran envergadura", según el PSOE, en la escuela infantil El Tambor, y han obligado a desalojar a los 95 niños. "Una capa de hormigón cubría el patio de la escuela [a escasos metros de las obras]. Las grietas tenían que ir cogidas con metales y no dejaban de aparecer nuevas", cuenta una madre afectada.

La Consejería de Educación advirtió el martes a las familias de que tenían tres días para llevar a sus hijos a otro centro educativo. "Ha sido un traslado de seguridad que han tardado tres meses en hacer. No entendemos porque no se movió a los niños hace tres meses cuando avisamos de las grietas y del problema en otros edificios", critica el edil socialista Javier Corpa.

Esta guardería forma parte del complejo El Pilar, un recinto donde ya se desalojó la Escuela de Adultos y se demolió un gimnasio por peligro de derrumbe en septiembre. El concejal de Infraestructuras, Joaquín Calzada, demanda ahora a la Consejería de Transportes que garantice la seguridad de la Escuela Oficial de Idiomas, el único centro que se ha quedado en el complejo. "No queremos crear alarma social, pero están preocupados los vecinos que viven en esta zona y los usuarios de estos servicios", reconoce Calzada.

Cinco estaciones cerradas

Las estaciones desde La Rambla hasta Hospital del Henares cerrarán durante tres meses a partir del 21 de noviembre. El objetivo es acometer una reforma integral que permita "consolidar finalmente el terreno". El Gobierno regional ha destinado 3,2 millones de euros en una partida de emergencia para estas obras.

Las cinco estaciones finales de la línea 7 han cerrado en numerosas ocasiones desde que la entonces presidenta regional, Esperanza Aguirre, inaugurara el tramo apenas 20 días antes de las elecciones de 2007. En todas las ocasiones, los paros se han debido a una necesidad de estabilizar los túneles del metro.

UGT denunció en junio los fallos estructurales de la línea

THOMAS GUALTIERI

El pasado 3 de junio la sección sindical de UGT en Metro de Madrid escribió una carta al Comité de Seguridad y Salud de la empresa después de haber llevado a cabo una visita a la línea 7B del suburbano y haber "detectado un hundimiento en la plataforma de vía entre las estaciones de Jarama y San Fernardo". El sindicato destacó en la misiva que los daños se volvían a producir "en el mismo lugar y punto kilométrico en el cual se efectuó hace apenas un año la reparación pertinente". Por ese motivo, UGT solicitó la elaboración de un estudio de toda la estructura, al entender que "existe la posibilidad de encontrar más deficiencias que de futuro incidan en la prestación regular del servicio" de la línea.

La Secretaría del Comité contestó el 15 de junio con un correo electrónico. Aclaró que el contenido de la carta del sindicato "no parece competencia de este Comité”, ya que al aludir a posible deficiencias del servicio de la línea “no se trata por tanto de un asunto de prevención de riesgos laborales".

Tras esta negativa, UGT envió una carta al Consejero de Transporte de la Comunidad, Petro Rollán, en la que volvió a señalar los problemas de la línea, el hecho de que los trenes viajaran a velocidad limitada "desde hace meses" y la posibilidad de que los fallos estructurales pudiesen "ocasionar daños y posibles hundimientos en las viviendas cercanas al trazado de dicha línea". El concejal contestó con otra misiva en la que hizo hincapié en que se estaban realizando "trabajos de mantenimiento" en total seguridad "sin necesidad del cierre de la línea".

En una segunda carta del 25 de septiembre, Rollán precisó también que se estaban realizando "con carácter de urgencia" obras que contaban con un presupuesto de 3,2 millones de euros "que en principio se prolongarán durante 14 meses".

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