Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La moda toma el palacete Rocamora

La Fundació Montpalau expone unos sesenta vestidos de alta costura y prèt-à-porter en la residencia del coleccionista de indumentaria Manuel Rocamora

Una sala de la casa Rocamora con vestidos de la colección Antoni de Montpalau. Ver fotogalería
Una sala de la casa Rocamora con vestidos de la colección Antoni de Montpalau.

Manuel Rocamora (Barcelona, 1892-1976) fue uno de los coleccionistas más importantes de la ciudad y sus más de 4.000 piezas de indumentaria antigua están en el origen del Museo Textil de Barcelona, inaugurado en 1969 en la calle Montcada y actualmente integrado en el Museo del Diseño de Barcelona. Con estos antecedentes, no es de extrañar que los lujosos salones de su palacete en el Putxet sean el escenario para exponer unos sesenta vestidos de la Fundación Antoni de Montpalau, que inicia así una colaboración con Casas Singulares, para mostrar los hogares de la burguesía de Barcelona y a la vez la indumentaria que se ha paseado por sus estancias. Una ocasión única para deleitarse con la vida lujosa de la capital catalana, que se inauguró ayer y se celebrará una vez al año, con la próxima cita en la Casa Lleó i Morera.

La colección Antoni de Montpalau atesora más de 6.000 piezas, entre trajes, complementos, tejidos, dibujos o fotografías. De vestidos hay unos 4.000, que se conservan en un almacén de Sabadell, en salas oscuras a 20 grados de temperatura y con un 60% de humedad, cuenta Josep Casamartina, director de esta fundación dedicada al coleccionismo y la difusión del textil. Muchos de sus tesoros han formado parte de exposiciones y son cedidos puntualmente a museos, pero hay otros que no se habían despojado de sus fundas hasta ahora.

Con la intención de ir mostrando toda esta riqueza de ropajes, se presenta la exposición De Balenciaga a Jean Paul Gaultier en la casa de Rocamora, conservada tal cual estaba cuando este coleccionista, a la vez que pintor, escritor y mecenas, residía en la calle Ballester, 12. Los 67 vestidos están repartidos en varias salas y representan un recorrido por la moda catalana e internacional del siglo XX, desde la alta costura a las modistas i el prèt-à-porter.

Esta primera muestra, que se podrá ver un día a la semana hasta el 16 de diciembre con una visita guiada que requiere inscripción previa, incluye vestidos de casi 50 firmas. De alta costura, hay diseños de Balenciaga, Givenchy, Pertegaz, Pedro Rodríguez, Roberto Dalmau, El Dique Flotante, Miguel Elola, Margarita Nuez, Joan Antoni Fàbregas y de modistas como Muntané, Esperanza Sagués o Maria Estallea. Las piezas de prèt-à-porter son de Josep Font, Sybilla, David Delfín, Victorio & Lucchino, Valentino, Thierry Mugler, Moschino, Issey Miyake, Dries Van Noten o Jean Paul Gaultier.

Casamartina remarca que se trata de vestidos que se han llevado, y no de piezas que sólo han pisado la pasarela, de modo que quizá no son de las más extravagntes pero configuran un retrato de la forma de vestir de la burguesía catalana, de donde proceden las donaciones. Carmen Mateu de Suqué, Carmen de Robert, Mercedes Arnús de Gaudier, Leonor March, Niki Bosch –marido de la modelo Celia Torres- o la familia Caparrós Sanahuja están entre los donantes de la colección Antoni de Montpalau, fundación con un nombre que rinde homenaje al escritor Juan Perucho y su novela Las historias naturales.